martes 9 febrero 2010

13/05/2008

   El Plural / Artículos de opinión

  ARTÍCULOS DE OPINIÓN
  • CARLOS CARNICERO

    13/05/2008




El Zumbido

Las víctimas, los amenazados y la razón (o el síndrome de Rosa Díez)

María San Gil ha abandonado la redacción de la ponencia política del PP por discrepancias con su contenido en relación a los nacionalismos y las relaciones que el PP piensa mantener con esos partidos. Discrepar de la ponencia es una opción libre que sin embargo se ha utilizado inmediatamente contra Mariano Rajoy sin saber siquiera lo que dice el documento. Esperanza Aguirre, abogado de todas las causas que puedan erosionar al líder del PP, se ha apresurado a pedir reflexión a las más altas instancias del partido sobre este suceso, dándole la razón, por supuesto, a la dirigente vasca.

Parece que la ecuación establecida es la de que María San Gil tiene derecho de imposición de sus tesis en lo que la comisión va a exponer para su discusión en el Congreso. Su condición de líder en el País Vasco y su actuación y rol en relación con las amenazas de ETA y las víctimas del terrorismo pretender darle un plus de razón que no necesitaría ni justificación ni discusión alguna. De esta forma María San Gil tendría derecho a imponer la política del PP en relación con los nacionalismos sin siquiera acudir al congreso del PP.

Hace mucho tiempo que Rosa Díez enarbola la pretensión de tener el monopolio de la razón en lo relativo a Euskadi. Les ocurre a otros compañeros de la profesión periodística que enarbolan una supuesta amenaza de ETA, de naturaleza mayor a la de cualquiera que viva en el País Vasco y se oponga a los designios de ETA, para imponer su verdad y su diagnóstico sobre el terrorismo vasco y sobre los nacionalismos democráticos. Normalmente los ornamentos de esa pretensión se centran en el hecho de llevar escolta, lo que reafirma su supuesta condición de estar más amenazados por ETA que cualquiera de los que llevan muchos años haciendo frente al terrorismo con la pluma y la palabra pero sin sobredimensionar el tamaño de su pecho.

Frente a esa reclamación, que parte también de una pretendida cercanía a las víctimas a las que al final tratan de utilizar, los argumentos de los discrepantes de sus análisis estarían huérfanos de una legitimidad que se reservan para ellos en función de ser los más amenazados y los más cercanos al problema vasco.

La espiral en la que ha entrado el Partido Popular es la de un proceso de descomposición interna en el que nadie se atreve a dar un paso al frente para retar a Mariano Rajoy y dar un discurso alternativo. Pero quienes más se están significando son los más duros y los que temen que el PP dé un giro a sus políticas que les alejen del radicalismo y las posiciones ultramontanas. La COPE y El Mundo siguen haciendo con eficacia su trabajo.

Carlos Carnicero es periodista y analista político

INTRODUZCA SU OPINIÓN

Para aportar su opinión debe validarse como usuario registrado de El Plural a través del siguiente formulario.

Usuario     Contraseña   


¿Ha olvidado sus datos? Entre su dirección de e-mail en la casilla inferior y pulse enviar.

E-mail  


Si todavía no se ha registrado como usuario de El Plural, puede hacerlo de forma gratuita haciendo clic aquí.

Si tiene alguna dificultad técnica con su cuenta de usuario en El Plural, envíe un mensaje de correo electrónico a soporte@elplural.com con la descripción detallada de su problema y nuestro centro de soporte le responderá.

El Plural no se hace responsable de las opiniones expresadas por los usuarios en este foro.

Las opiniones se eliminarán pasados 30 días de la fecha de envío.

COMPRAS

elplural.com, 2007. Publicado bajo licencia Creative Commons