Política
Rueda de prensa del Partido Popular y Mariano Rajoy en Génova cuando se destapó el caso Gürtel.
Rueda de prensa de Mariano Rajoy cuando se destapó el caso Gürtel.
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EFE

La imagen de España, muy dañada por la corrupción del PP

Un artículo publicado por Guy Hedgecoe critica al Gobierno de Mariano Rajoy por los innumerables casos en los que está inmerso

Dom, 27 Mayo 2018

Pese al esfuerzo del Partido Popular por tapar sus innumerables casos de corrupción, cada vez son más las voces que piden que el Gobierno asuma las consecuencias. Una exigencia que no solo se limita al terreno español, sino que cada vez hay más medios extranjeros que se hacen eco de la situación política que hay en España.

Guy Hedgecoe es uno de esos periodistas extranjeros que escribe sobre nuestro país. Trabaja para el diario ‘Politico’ y recientemente ha publicado en él un duro artículo que con el nombre lo dice todo: El país de los ladrones lucha contra la corrupción.

Hedgecoe señala en su artículo los motivos principales por los que España está como está, en cuanto a corrupción: un sistema judicial defectuoso y el legado del fascismo que sigue plagando a los partidos políticos españoles.

En el momento en el que el periodista inglés escribió esta noticia, se desconocía todavía la sentencia de la Audiencia Nacional sobre la trama Gürtel, que conenó al PP por haberse financiado irregularmente con 245.000 euros. Pese a no conocer este fallo judicial, sí se conocían otros muchos. En concreto, el artículo señala que “entre julio de 2015 y septiembre de 2016, 1.378 funcionarios o políticos de todo el espectro enfrentaron cargos por corrupción”.

Asimismo, reprochan al PP su actitud de mirar hacía otra parte, de tratar todos estos escándalos como casos aislados, y cuestionan a Rajoy por no haber cortado de raíz con la corrupción.

No solo es cosa del PP

Sin embargo, esta dura crítica no se limita únicamente al PP, sino que va mucho más allá. Hedgecoe también se centra en el PSOE, y la antigua Convergència Democràtica. Por eso, no les sorprende que en el índice de percepciones de corrupción de Transparency International, España esté en el puesto número 42, detrás de países como Portugal, Costa Rica y Botswana. “Como era de esperar, los españoles ven la corrupción como su segundo problema nacional después del desempleo, y con frecuencia se preguntan por qué su clase política es tan propensa a abusar del poder”, remarca el periodista inglés.

“Muchos de los abusos cometidos en la España moderna tienen sus raíces en la dictadura de Francisco Franco de 1936-1975”, continúa exponiendo Hedgecoe. El inglés utiliza la expresión del biógrafo de Franco, Paul Preston, “pillaje institucionalizado” para describir el enriquecimiento personal del dictador a costa del pueblo.

La corrupción sigue un mismo patrón

También señala al fascismo el escritor satírico argentino Darío Adanti, uno de los fundadores de la revista ‘Mongolia’: “En países que han surgido del fascismo, ya sea en España o en América Latina, hemos heredado las estructuras corruptas de ese fascismo”. “Y cuando la democracia ha llegado”, continúa, “no es fácil desmantelarlos, la democracia crece sobre estos cimientos”.

Hedgecoe continúa con su crítica a la corrupción en España señalando que “los puntos álgidos” de esta corrupción tienen siempre un mismo “patrón”. Este es, “regiones donde el poder se concentra en un único partido político”. Y pone de ejemplos los casos de la Comunidad de Madrid y de la Comunidad Valenciana, “ambas vinculadas inextricablemente a los escándalos de sobornos”.

Crítica a los medios

Por último, los medios de comunicación españoles no escapan de esta criba. Según Hedgecoe, debido a la caída de los ingresos durante la última década, los periódicos han perdido capacidad para realizar “informes de investigación”.

Sin embargo, la gran crítica viene por la expansión de algunos conglomerados de medios. Se pone el ejemplo de Prisa o Mediaset, y el periodista se pregunta “¿cómo va a cubrir un periódico una historia de corrupción (sobre un banco) si el banco tiene acciones en ese mismo periódico?”.

Por todo ello, Hedgecoe lamenta que “los medios principales han dejado de operar como el cuarto poder del Estado”.