El ERE en el PP: pierde 5,1 millones de euros con su derrota

Las caras en la calle Génova lo decían todo. Nadie esperaba semejante debacle. Los peores augurios entre los dirigentes del Partido Popular, antes de las elecciones, señalaban con gravedad que, “por debajo de los 70 diputados, tenemos que cerrar Génova”. Al final, fueron  66 diputados, algo que se queda muy lejos de lo que el PP necesita para engrasar con dinero público su enorme maquinaria electoral. Y las primeras cuentas, realizadas por ElPlural.com, son catastrofistas: de los 12,8 millones de euros que se llevó el PP en subvenciones por sus resultados de 2015, ahora pasan a recaudar 7,7 millones de euros, al margen del dinero que reciban por el envío de propaganda electoral.

Relacionado ENCUESTA: ¿Debe dimitir Pablo Casado tras los resultados electorales?

Un canal de Telegram lanza una encuesta a militantes de Ciudadanos para pactar con Sánchez

Con los resultados de las elecciones del 28A sobre la mesa se ha dado el pistoletazo de salida a varias semanas de negociaciones para configurar Gobierno. Pedro Sánchez maneja la batuta y puede mirar tanto a derecha, ya que suma con Albert Rivera, como a izquierda con Podemos y ERC. Con este escenario como telón de fondo, un canal de Telegram de Ciudadanos ha lanzado una encuesta entre “militantes y simpatizantes” para saber si ven con buenos ojos “un apoyo como se hizo en Andalucía con Susana Díaz”. Así, las bases se posicionarían sobre un hipotético apoyo de investidura a Sánchez, pero sin “entrar en el Gobierno” y negociando “Presupuestos introduciendo medidas políticas de Ciudadanos y dando apoyo puntual”.

Las negociaciones para formar Gobierno se aplazarán hasta junio

Con los resultados oficiales de las elecciones generales del 28A ya encima de la mesa se abre un periodo de absoluta incertidumbre. El Gobierno de España busca presidente y Pedro Sánchez tiene todas las papeletas. Pero sus 123 escaños no le bastan para articular una mayoría parlamentaria y ser investido presidente. Hay varias opciones: puede mirar a la izquierda y recoger el guante de Pablo Iglesias, pero requerirá también de los partidos independentistas; o bien puede virar a la derecha, demoler el veto de Albert Rivera y formar un Gobierno socialista teñido de naranja. El abanico de posibilidades es tan amplio como la paleta de colores del arco parlamentario: ¿Cuáles son las opciones reales?


Carmen Calvo: "Vamos a intentar un Gobierno en solitario"

La vicepresidenta del Gobierno de Pedro Sánchez, Carmen Calvo, ya ha anunciado por dónde irán los tiros: “Vamos a intentar un Gobierno en solitarioporque creemos que como partido y como Gobierno la gente nos ha entendido bien". Así se ha pronunciado en una entrevista en la Cadena SER, donde ha despejado las dudas sobre las preferencias de Sánchez después de que Ferraz le gritara “con Rivera, no” y de que Pablo Iglesias le tendiera la mano para articular “un Gobierno progresista”. En la misma tónica, pero más cauto, se ha situado José Luis Ábalos, el hombre fuerte de Sánchez. El ministro de Fomento considera que los votos y escaños obtenidos por los socialistas son “más que suficientes para ser el timón del barco".

Próxima parada: las ciudades

Estas líneas están escritas antes de conocer los resultados de las elecciones generales del día 28 de Abril. Haya pasado lo que haya pasado, los próximos años no van a ser lo mismo en materia de política económica. Pero en el mundo globalizado en el que vivimos ahora, tampoco esperen giros de timón muy pronunciados: el poder económico -y la competencia internacional- se está desplazando desde los países hacia las ciudades. El crecimiento económico mundial se está concentrando cada vez más en unas ciudades en constante crecimiento, particularmente en las economías emergentes, que condensarán gran parte del crecimiento demográfico y de la producción.  

En España, en una situación de declive demográfico, no se espera un crecimiento urbano de carácter explosivo, pero sí una concentración del poder económico en un puñado de ciudades con capacidad de generar masa crítica: Madrid y Barcelona, ya clásicas en las grandes clasificaciones mundiales de ciudades, pero también Bilbao, Valencia o Sevilla se abren espacio como nodos de creatividad, innovación y conocimiento. Ciudades con tamaño y capacidad de conectarse con su entorno y con las cadenas globales de valor.