El Gobierno de Estados Unidos ha anunciado que revocará los visados de entrada a los responsables de la Autoridad Palestina, el gobierno palestino de Cisjordania, para impedir su acceso a la próxima Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en septiembre. Sin embargo, esto tendrá la excepción de los integrantes de la misión permanente de Palestina ante la ONU.
Esta reunión es especialmente relevante dado que tanto Reino Unido como Francia, Canadá y Australia tienen previsto reconocer oficialmente el Estado de Palestina para ejercer presión sobre Israel por la guerra en Gaza. Tanto Estados Unidos como Israel han condenado estas decisiones, y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, aseguró que “premiaba el terrorismo del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás)” y calificó la decisión como “vergonzosa”.
El Departamento de Estado de Estados Unidos ha hecho varios movimientos para condenar miembros del gobierno palestino, entre ellos, la aprobación el mes pasado de sanciones contra altos cargos de la Autoridad Palestina y de Hamás -cabe destacar que Hamás es considerada una organización terrorista tanto por Europa como por Estados Unidos, pero la Autoridad Palestina no-. Ahora, la Casa Blanca ha justificado la revocación de visados con el "incumplimiento de sus compromisos" y por "socavar las perspectivas de paz" dentro del conflicto de la Franja de Gaza.
Estados Unidos insiste en que se debe "repudiar sistemáticamente el terrorismo" y poner fin "a la incitación al terrorismo en la educación, tal como lo exige la legislación estadounidense y lo prometido por la Organización de Liberación de Palestina (OLP)". En el caso de la Autoridad Palestina, Washington considera que se debe poner fin a sus intentos de eludir las negociaciones "mediante campañas de guerra jurídica internacional, incluyendo apelaciones al Tribunal Penal Internacional y la Corte Internacional de Justicia, así como sus esfuerzos para lograr el reconocimiento unilateral de un hipotético Estado palestino".
"Ambas medidas", entiende Estados Unidos, "contribuyeron materialmente a la negativa de Hamás a liberar a sus rehenes y al fracaso de las conversaciones de alto el fuego en Gaza", en una versión que contradice la postura del movimiento islamista palestino, que ha señalado a Israel como responsable de abandonar las conversaciones. Cabe remarcar que la mayoría de los gobiernos occidentales, incluyendo a España, han publicado declaraciones conjuntas que buscan el final del conflicto en Gaza a través de la cooperación con la Autoridad Palestina, en la cual ha prometido convocar elecciones en 2026.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ya había condenado a la Corte Penal Internacional en febrero por “abusar de su poder en emitir una orden de arresto dirigida hacia el primer ministro Benjamín Netanyahu” y por sus acciones “en contra de Estados Unidos, Israel o cualquier otro aliado de Estados Unidos que no ha consentido a la jurisdicción de la Corte Penal Internacional”. Ahora, la Casa Blanca ha multiplicado sus esfuerzos para debilitar el órgano, encargado de investigar crímenes internacionales contra la humanidad, como el genocidio. Anunció la semana pasada sanciones contra cuatro miembros de la Corte por un “ataque flagrante contra la independencia y imparcialidad de la institución judicial”.
En el caso de la Misión de la Autoridad Palestina ante la ONU, esta recibirá "una exención" y se mantiene "abierto a una reanudación de la colaboración" siempre que ambas organizaciones adopten "medidas concretas para retomar una senda constructiva de compromiso y coexistencia pacífica con el Estado de Israel".
El ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, ha agradecido públicamente la decisión de EEUU, en un mensaje publicado en su cuenta de la red social X dirigido al responsable del Departamento de Estado, Marco Rubio. "Gracias al secretario Rubio por exigir responsabilidades a la OLP y a la Autoridad Palestina por recompensar el terrorismo, la incitación y los intentos de usar la guerra legal contra Israel. Damos las gracias al presidente, Donald Trump, por esta valiente decisión y por apoyar a Israel una vez más", ha escrito el ministro israelí.
La Autoridad Palestina condena la decisión
En su primera reacción, el Ministerio de Exteriores de la Autoridad Palestina ha declarado su "profunda consternación" por la decisión y confirmado que la delegación, efectivamente, iba a estar encabezada por el presidente Mahmoud Abbas.
"El Ministerio considera que constituye una flagrante violación del Acuerdo sobre la Sede de la ONU de 1947, que garantiza la libertad de entrada de los jefes de delegación y los miembros de la ONU para participar en las reuniones de la ONU", ha indicado el Ministerio, que insta al Secretario General de la ONU, António Guterres, al Consejo de Seguridad y a todos los Estados miembros a tomar medidas inmediatas para detener la implementación de esta resolución.
"El Ministerio afirma que esta resolución no impedirá el reconocimiento del Estado de Palestina por parte de los países ni el consenso internacional para detener los crímenes de genocidio, desplazamiento y anexión contra nuestro pueblo", concluye.