El enfrentamiento entre el Partido Popular y la analista Sarah Santaolalla ha escalado en los últimos días después de que la formación que lidera Alberto Núñez Feijóo exigiera a RTVE que prescinda de la colaboradora, a la que acusan de insultar “de manera gratuita” a más de once millones de españoles. La polémica ha suscitado reacciones en el ámbito político y mediático, pero ha sido el tuit del portavoz Adjunto de Más Madrid en la Asamblea de Madrid, Emilio Delgado, el que ha puesto en el centro del debate la incoherencia del PP en torno a la libertad de expresión y el papel de los periodistas.
“Cuando se denunciaba la actividad de buleros pagados con dinero público que acosan a políticos en sus domicilios o en el colegio de sus hijos el PP decía que no se podía diferenciar entre periodistas buenos o malos. Ahora sí diferencia y pide abiertamente la censura de Sarah Santaolalla. Todo mi apoyo”.
Cuando se denunciaba la actividad de buleros pagados con dinero público que acosan a políticos en sus domicilios o en el colegio de sus hijos el PP decía que no se podía diferenciar entre periodistas buenos o malos.
— Emilio Delgado (@EmilioDelgadoOr) August 28, 2025
Ahora sí diferencia y pide abiertamente la censura de… pic.twitter.com/4WseaKMa6L
Su mensaje, que rápidamente se ha viralizado, apunta a lo que considera una contradicción del Partido Popular: mientras en otras ocasiones se han mostrado contrarios a calificar o censurar a periodistas en función de sus opiniones o su línea editorial, ahora piden formalmente que RTVE cese la colaboración de Santaolalla.
La ofensiva del PP contra Santaolalla
El comunicado difundido por el Grupo Popular en el Congreso ha detallado que el partido registrará más de una decena de preguntas dirigidas a la Corporación RTVE. En ellas exigen explicaciones sobre la relación contractual de la analista, las cantidades percibidas en el presente año y las medidas que prevé la dirección de la cadena pública para evitar que se repitan expresiones que consideran “ofensivas”.
El PP ha sostenido que el hecho de que una colaboradora llame “idiotas” en televisión pública a millones de españoles que no apoyan al Gobierno es “el remate a la manipulación” que, en su opinión, ha caracterizado la actual programación de RTVE. Además, han denunciado que Sarah Santaolalla recibe una remuneración sufragada con dinero público, algo que califican de “incompatible” con lo que consideran un insulto a los votantes de la oposición.
También cuestionan desde el PP por qué el presentador del programa no le pidió una rectificación inmediata y critican que los rótulos emitidos en Mañaneros reproducen "los argumentarios del Gobierno y de Ferraz" en lugar de garantizar neutralidad. Sin embargo, el Partido Popular no ha dicho nada ni ha mostrado ninguna queja a la manipulación contrastada que se ejercen en televisiones autonómicas controladas por sus presidentes, como es el caso de Telemadrid por Isabel Díaz Ayuso, Canal Sur por Juan Manuel Moreno Bonilla o TVG por Alfonso Rueda.
La respuesta de Sarah Santaolalla
Acostumbrada a la persecución de la derecha y ultraderecha, Santaolalla ha respondido a este comunicado a través de su perfil de X -anterior Twitter-, donde ha expresado tener "más respeto por la ciudadanía que algunos partidos que aspiran a gobernarla". "No me utilicen para sus campañas. No manipulen mis palabras. No acosen a la prensa independiente", sentenciaba.
Santaolalla es una de las periodistas más perseguidas desde la derecha y ultraderecha. No solo por sus seguidores, sino también por sus principales representantes. Dos meses atrás, un cargo del PP de Pontevedra amenazaba a la colaboradora con echarla de TVE si llegan al Gobierno.
Santaolalla escribía en su cuenta de X -anterior Twitter- que "después de verano, saldrán las resoluciones judiciales que tienen abiertas partido popular y (financiación irregular Vox) y se verá quiénes son los delincuentes de verdad". "Por eso algunos tienen tanta ansiedad, prisa e inmediatez para que este gobierno caiga", añadía.