El pasado mes de enero el Tribunal Constitucional avalaba la petición que ha registrado en repetidas ocasiones Más Madrid para que el jefe de Gabinete de Isabel Díaz Ayuso, Miguel Ángel Rodríguez, compareciera en la Comisión de Presidencia, Justicia y Administración Local de la Asamblea de Madrid por los insultos y amenazas vertidos sobre una periodista de elDiario.es en el marco de la causa que investiga al novio de la lideresa, Alberto González Amador. Pese a ello, este martes el PP ha vuelto a tumbar la personación de Rodríguez en la Cámara alegando que “no es oportuno”.

Este reciente pero no nuevo veto de los populares ha despertado la denuncia de los partidos en la oposición que se levantan ahora contra la última estrategia del PP de Ayuso para “poner la Asamblea de Madrid al servicio de los intereses antidemocráticos y autoritarios de Isabel Díaz Ayuso y de Miguel Ángel Rodríguez”. De esta forma, el diputado de Más Madrid Hugo Martínez Abarca reprocha que, pese a la decisión del Constitucional de admitir la petición de su formación para que el jefe de Gabinete acudiera a comparecer a la Asamblea, ahora Rodríguez “no se atreve a rendir cuentas”. “Es muy gallito para insultar, para atacar, para mentir en redes sociales, para amenazar a periodistas, pero cuando tiene que rendir cuentas ante el órgano que representa a los madrileños, que son quienes le pagan su sueldo, entonces se esconde y utiliza al Partido Popular para amordazar a la oposición y para decirnos cómo tenemos que hacer la oposición en la Asamblea de Madrid”, ha expuesto el diputado de Más Madrid en declaraciones a los medios.

Líneas similares son las que ha seguido la portavoz del PSOE en la Cámara, Mar Espinar, quien ha recordado que detrás del nuevo veto del PP hay un “mandato constitucional” y ha acusado a la baronesa popular de evitar “por lo civil o lo criminal” que su jefe de Gabinete “de explicaciones a todos los madrileños de por qué está utilizando recursos públicos para defender los intereses privados del novio de Ayuso y de ella misma”.

Sin embargo, la denuncia que late entre las filas de la oposición no nace únicamente por este último veto de los populares. El PP de la Comunidad de Madrid ha blindado en repetidas ocasiones al jefe de Gabinete de la mandataria regional para que evite la comparecencia en la Cámara que lo obligaría a rendir cuentas por las actitudes mostradas con profesionales del periodismo en medios como elDiario.es o El País y a dar explicaciones sobre asuntos diversos.

En este sentido, desde Más Madrid han solicitado hasta en seis ocasiones que el jefe de Gabinete acudiera a comparecer por causas diversas. Entre estas, “informar si ha cumplido con criterios de una actuación ejemplar recogidos en el código ético de los altos cargos de la Administración de la Comunidad de Madrid”, “informar sobre su comportamiento con el medio de comunicación elDiario.es y sus trabajadores”, “informar sobre cumplimiento de sus obligaciones de manera ejemplar evitando adoptar conductas o actitudes que puedan perjudicar la imagen de la administración pública tanto en actos públicos, como privados”, “informar sobre gestiones realizadas por el Gabinete de la Presidenta de la Comunidad de Madrid en relación con la noticia publicada en elDiario.es titulada ‘La pareja de Ayuso cobró dos millones de euros en comisiones por contratos de mascarillas’”, “informar acerca de si el desempeño de sus funciones ha adoptado conductas que pueden perjudicar la imagen de la Administración Pública de la Comunidad de Madrid” o “informar sobre actuaciones que se han llevado a cabo desde la Jefatura de Gabinete de la Presidencia para impulsar la participación efectiva de los ciudadanos en los asuntos públicos”.

Al hilo de ello, resulta conveniente recordar que en marzo de 2024 la formación de Ayuso se escudó en que Rodríguez “no es un alto cargo” para tumbar la iniciativa que en aquella ocasión presentaron los socialistas. Un argumento que, además, se desmonta con apenas consultar la página web del Ejecutivo autonómico, donde Rodríguez sí que figura en calidad de alto cargo. Sin embargo, el PP aludió que carece de funciones “ejecutivas” y que, por lo tanto, no tenía obligación de dar explicaciones.

A razón de ello, desde Más Madrid, su portavoz en la Cámara regional, Manuela Bergerot, acusó al PP de Ayuso de “privatizar la democracia” al impedir que la Asamblea “discuta sobre asuntos esenciales para la vida pública madrileña”. “Hurtan el debate parlamentario, protegen al matón de Ayuso, y además, así evitan que los diputados del PP se tengan que pronunciar”, señaló por aquel entonces Bergerot. Al hilo de ello, la portavoz de Más Madrid instó a la presidenta autonómica a actuar y cesar a su jefe de Gabinete. “Cuando Miguel Ángel Rodríguez dijo a una periodista de elDiario.es ‘Os vamos a triturar’, ¿en nombre de quién hablaba? Si no lo cesa ya, es usted quien maneja la trituradora”, destacó Bergerot.

Meses más tarde, los reproches desde la oposición volvían al primer plano. El PSOE-M presentaba ante el Constitucional un recurso de amparo por el rechazo mostrado por el parlamento autonómico a resolver muchas de las cuestiones planteadas por la oposición. Algunas de ellas versaban en torno a si el gobierno regional “considera que cumple con el código ético de los altos cargos de la Administración de la Comunidad de Madrid y de sus entres escritos”, si el Ejecutivo de la región cree que “el jefe de Gabinete de la Presidenta de la Comunidad de Madrid actúa en el desempeño de sus funciones con arreglo a los principios señalados en el artículo Tercero del código ético de los altos cargos de la Administración de la Comunidad”, si Sol considera que “los mensajes remitidos el pasado 12 de marzo -de 2024- a una periodista de elDiario.es por el Jefe de gabinete de la Presidenta, conocidos públicamente el sábado 16 de marzo, son compatibles con los principios señalados en el código ético de los altos cargos de la Administración”. Y añadían: “¿Considera el Gobierno de la Comunidad que mensajes con el texto ‘Os vamos a triturar Vais a tener que cerrar. Idiota. Que os den’, sean expresados o lo sean como anuncio, son compatibles con los valores que deben presidir la actuación de los altos cargos de la Administración de la Comunidad de Madrid?”. Sin embargo, ninguna de ellas obtuvo respuesta.

No obstante, resulta oportuno subrayar que el encubrimiento del PP al jefe de Gabinete de la presidenta madrileña no se limita únicamente a aquellas cuestiones que se refieren a las amenazas a periodistas. Después de que Rodríguez reconociera ante el juez que se había inventado parte de un correo electrónico para acusar a la Fiscalía en la causa del novio de Ayuso, desde la cúpula del PP afilaron su estrategia de protección al alto cargo de Ayuso. La vicesecretaria de Coordinación Sectorial de los populares, Alma Ezcurra, se limitó a acusar a “la Moncloa y su entorno” de filtrar los vídeos de las declaraciones de Rodríguez: “El Tribunal Supremo conoce el completo de todo el procedimiento judicial y hasta donde yo sé, uno se sentará en el banquillo de los acusados el próximo 3 de noviembre y el otro es solo un testigo, así que cada uno saque sus propias conclusiones”.

No solo el amparo del PP en la Cámara; también Feijóo

Con todo, una estrategia de los populares que escapa incluso de la Cámara regional y llega hasta la propia dirección nacional del partido. Cuando se conocieron estas amenazas a profesionales del sector, el presidente de los populares, Alberto Núñez Feijóo, achacaba la cuestión a “conversaciones privadas”. “Son informaciones que derivan de conversaciones privadas”, entonó el líder del PP desde Bruselas en el marco de una reunión del Partido Popular Europeo (PPE).

De esta forma, Feijóo rebajaba el tono para cargar contra el Gobierno de Pedro Sánchez: “En las conversaciones privadas entre periodistas, cada uno tendrá su propia opinión, pero desde luego el Gobierno no puede pedir responsabilidad por estos asuntos cuando muchos de los periodistas que están en la tribuna del Congreso han sido descalificados hasta denominarles ‘contenedores de basura’ por parte del ministro de Transportes. Entiendo que al Gobierno le interesa la polarización y la crispación; a mí me interesa la verdad y la ponderación”, destacó.

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