La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, irrumpe de lleno en el universo MAGA -como se conoce a los simpatizantes del responsable de Estados Unidos, Donald Trump, por su famoso Make America Great Again- y lo hace dando por bueno la opinión del magnate y el simbolismo empleado por éste, en su máximo esplendor.

Así lo ha demostrado en las últimas horas, en las que ha vuelto a dejar claro su cercanía con las posturas del estadounidense y, en realidad, de cualquier dirigente extremista que forme parte de este mundo o empatice con la doctrina Trump. Un último ejemplo de ello podría ser el presidente argentino Javier Milei, con quien la madrileña mantuvo hace poco una reunión en Buenos Aires donde se fotografió -aunque cortó esta parte- con una motosierra.

La madrugada del pasado martes a miércoles, la administradora primera de Sol llevó a cabo dos movimientos del más puro estilo MAGA: confrontó directamente con México y otorgó al país de las estrellas y barras la medalla honorífica, la misma distinción que aportó, precisamente, a Milei en 2024 y que generó gran revuelo en la política de Madrid.

Siguiendo por ese segundo acto de proximidad, toda una declaración de intenciones por parte de Ayuso, la política ‘popular’ concedió a EEUU este ‘galardón’ en respuesta al 250 aniversario de la independencia del territorio, según explicó ella misma.

"El principal faro del mundo libre"

En plena polémica por las actuaciones del ICE contra personas migrantes, la lideresa del PP en la Comunidad dio la medalla al país que lo considera el “principal faro del mundo libre”. Si puede haber algo más controvertido en el proceso, es que el premio es en nombre de todos los madrileños.

En su discurso, por vídeo alegando motivos de agenda, Ayuso cargó con dureza contra países socialistas del mundo y puso el foco en México, colocándolo al nivel de otros países de regímenes claramente autoritarios. Así, pidió “que pronto Cuba, Nicaragua y otros países como México -como ha sucedido con Argentina- rompan esas mismas cadenas, recuperen su libertad y se ponga fin a los narcoestados que los dictadores de ultraizquierda están implantando allá donde pueden o de les deja; destruyendo familias, vidas muy jóvenes, creando sucios negocios que destrozan nuestra convivencia, seguridad y prosperidad”.

Premios a María Corina Machado y ataques a Pedro Sánchez

Por si todo ello fuera poco, el acto tuvo lugar en Mar-a-Lago (Florida), la residencia privada de Trump, aunque la lideresa de Sol no estuvo presencialmente. Las entradas a la gala, orientada claramente a las élites, costaban entre 15.000 y 50.000 euros y sirvió para dotar de protagonismo a otras personalidades internacionales en un momento especialmente convulso que Trump está dispuesto a liderar, como María Corina Machado.

Hacia el país venezolano, tras la reciente captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, Ayuso dirigió también unas palabras, hacia Machado, quien ganó el Premio Nobel de la Paz y se lo dio a Trump. “Es un honor coincidir este día con ella, porque la libertad de Venezuela es la herida más importante que tenemos que curar, por los venezolanos que viven en Madrid, en Estados Unidos y en todo el mundo”, señaló, refiriéndose a un “éxodo de más de 8 millones de personas al que el comunismo le ha arrebatado todo”. A ella le ha invitado a Madrid el 8 de marzo, Día de la Mujer, para que participe en un evento vía videollamada.

No podían faltar en su intervención los ataques de Pedro Sánchez, esta vez a causa de la regulación de medio millón de migrantes en España. En paralelo a la medida que el Ejecutivo sacaba adelante hace unas semanas, Ayuso hacía suya la teoría del Gran Reemplazo que acuña la extrema derecha. Eso sí, con una doble vara de medir evidente, diferenciando migrantes de primera y de segunda en tanto en cuando considera que la migración latinoamericana es muy distinta y a menuda defiende que son españoles de pleno derecho.

Entre otros de los rostros que florecieron en el acto se encuentran el de Michael Flynn, el que fuera consejero de Seguridad Nacional de Trump durante un breve periodo de tiempo de su primer mandato; o Roger Stone, en su caso asesor electoral del ahora presidente de EEUU y previamente de Richard Nixon y Ronald Reagan.

Ayuso no pudo estar de manera física en Palm Beach, donde se encuentra la mansión con campo de golf del magnate, que en este segundo mandato se ha transformado en una una especie de Casa Blanca cuando no está en Washington, pero no hizo falta.

Súmate a El Plural

Apoya nuestro trabajo. Navega sin publicidad. Entra a todos los contenidos.

hazte socio