El arzobispo de Madrid pasó este sábado por el plató de 'La Sexta Noche'para analizar la actualidad desde el punto de vista de la Conferencia Episcopal Española. La primera conclusión que se puede extraer de las palabras de Carlos Osoro es que la mano del Papa Francisco se deja ver, en contra de lo que sucedía con su antecesor, el ultra conservador Rouco Varela.

Precisamente, sobre su predecesor en el cargo que ha sido polémico hasta después de dejarlo tras empujón de Roma, basta recordar la controversia por su millonario piso de Madrid, poco dijo, salvo alguna frase llamativa como que “cada uno tiene su forma de ser y actuar pero tenemos el mismo credo”.

Aborto y perdón
Uno de los asuntos sobre la mesa ha sido el aborto. Osoro, tras indicar que “soy defensor de la vida por principio y desde el inicio de la vida”, siguió en la entrevista los criterios marcados desde el Vaticano -ya se sabe que en la iglesia española se salen del guion los dirigentes eclesiásticos más radicalmente conservadores-.

En este sentido, el arzobispo de Madrid subrayó que “también soy muy comprensivo, porque lo tengo que ser como lo fue Jesucristo, con aquellas personas que por los motivos que fueren” se han visto en la situación de abortar. Por eso comparte el perdón lanzado por Francisco y que el mismo pueda ser otorgado por cualquier sacerdote, algo que no era así hasta el momento.

Siguió repasando más asuntos el representante de la Iglesia en el plató de 'La sexta Noche'. Se esperaba con interés también su opinión sobre los homosexuales y el papel que ha de jugar la institución que representa con ellos, en especial tras las palabras pronunciadas por el Papa.

Respeto y delicadeza”
Sobre este colectivo, como Francisco, aseguró que “me acojo a lo que afirma el Catecismo, que dice que deben ser acogidos con respeto y delicadeza”, evitando “todo signo de discriminación injusta”. Ante esto, desde el programa se le preguntó entonces por las palabras del obispo de Alcalá, el radical católico, Reig Plá. En este punto, Carlos Osoro no se mojó y simplemente comentó que “él verá por qué lo dice”. Es decir, una vez más, la Conferencia Episcopal y, en este caso el Obispado de Madrid, vuelve a mirar para otro lado ante las barbaridades que desde su púlpito lanzan algunos de sus representantes, y que suponen de todo menos ejemplo de lo que muchos llaman caridad cristiana.