Cristina Espinoza

Cristina Espinoza es periodista casi a su pesar y licenciada en Ciencias de la Información 

El perfume del miedo

La gran mayoría de periodistas que conozco no publican en sus medios “incomodidades” que pongan en peligro esos cientos de eurillos que pagan el colegio de los niños

Menos Maimónides y más Paquirrín

El timonel de la nueva Andalucía no es el automoderado Moreno, ni el multiusos Bendodo, ni el brumoso Marín sino este tipejo rechoncho y mal hablado fabricado por Vasile

Teresita jugando a las casitas

Para ser un buen comunista andaluz sólo necesitas dos cosas: ser funcionario y muerte a los sociatas. Ese fanatismo moral garantiza inmunidad para las dudas

Todavía no es la vida

Barrio rico. Inmensos chaleses. En sus terrazas, banderas equisele y crespones negros para que el ángel exterminador no se equivoque en la ruta del ajuste de cuentas

El último obrero

Un camión modernísimo para junto los contenedores de basura. El conductor maneja con un mando un poderoso robot: bajo cada tecla, hay una cartilla de un colega en el paro

Dicen libertad pero (sólo) es dinero

Se muere un médico en Úbeda en el tajo. Gran profesional, dicen todos. Venezolano. Me entran las dudas abascales: ¿muerto bueno con papeles o muerto malo por sudaca?

Robinson, Maragall, Besteiro, Europa

Desde siempre quiero volver a la Barcelona del 92, a aquella bulla cosmopolita de genes y colores y nunca a la de ahora, que se parte por la mitad y hiela los corazones

Cosmopaletismo feroz

El cosmopaletismo es un centralismo de paletos enriquecidos, haciendo dumping fiscal y con su élite de intelectuales entregados al odio al catalán y al abrazo a la bandera

Venid y vamos todos

Abren las iglesias el día 3: si vas a misa y te mueres de pandemia con devoción no puede ser igual que el que se muere laicamente por pillarla en la puerta de la pescadería

La noche de los chalecos reflexivos

Foto en la prensa capitalina de operarios desmontando casetas. Me molesta que se emplee terminología anticuada. Lo suyo sería desescalando la caseta. Incluso, desescalandito