El encuentro celebrado este jueves entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder de ERC, Oriol Junqueras, ha tenido como resultado el acuerdo de un nuevo modelo de financiación que supondrá 4.700 millones de euros más para Cataluña cada año, que equivale a un incremento del 12% de los recursos otorgados a la Generalitat, y garantizará el principio de ordinalidad. Por lo tanto, un pacto sin duda beneficioso para el territorio catalán. Sin embargo, la reacción inicial de Junts ha consistido en ridiculizar lo acordado.
Tras anunciarse el acuerdo, el partido liderado por Carles Puigdemont ha subido a sus redes sociales un vídeo en el que ironiza con el nuevo modelo de financiación, calificando de “rebajas” lo pactado por no ser el concierto económico que, según los posconvergentes, los republicanos vendieron en un principio. “¿Dónde está el concierto económico que se pactó para investir a Illa?”, ha escrito Junts en la misma publicación.
Posteriormente, el portavoz y vicepresidente de Junts, Josep Rius, ha criticado el acuerdo afirmando que el nuevo modelo de financiación es una continuación del actual y “Madrid continúa teniendo la llave de la caja”, refiriéndose a los impuestos del territorio catalán. Además, ha advertido a ERC que “fiarlo todo a una cifra sin tener la llave de la caja es un error”, sosteniendo que nunca se cumplirá lo pactado. “Quizás hay un poco más de café, pero continúa siendo el café para todos”, ha declarado.
En cuanto al papel de Esquerra Republicana, desde Junts consideran que con el acuerdo no se cumple con el modelo que ERC defendía en un inicio, es decir, el concierto económico. “Lo que anunciaron en su día y lo que han dicho hoy no se parece absolutamente en nada”. ha manifestado Rius.
Nogueras asegura que no apoyarán nada "que sea menos que el concierto vasco"
De esta manera, los posconvergentes mantienen la postura expresada este miércoles por la portavoz de Junts en el Congreso de los Diputados, Míriam Nogueras, en una rueda de prensa en la que reclamó que Cataluña disponga de un concierto económico fuera del régimen común y, por ende, de la Ley Orgánica de Financiación de las Comunidades Autónomas, como con el que cuentan el País Vasco y Navarra. Nogueras dejó claro que para su partido el nuevo modelo de financiación es un fracaso y “una actualización del actual, que es el café para todos”.
Asimismo, Nogueres aseguró que todo aquello que no sea dicho concierto económico no tendrá el apoyo de los posconvergentes en la Cámara Baja, aunque eso suponga perder los casi 5.000 millones de euros anuales que supondría el nuevo modelo de financiación acordado entre Junqueras y Sánchez. “Todo lo que sea menos que el concierto vasco no contará con los votos de Junts”, aclaró.
Los Comuns valoran positivamente el nuevo modelo de financiación
Muy diferente ha sido la reacción al acuerdo anunciado por Junqueras de otro de los partidos catalanes, los Comuns. En una rueda de prensa, el portavoz del partido en el Parlament, David Cid, ha valorado positivamente el nuevo modelo de financiación y lo ha calificado de imprescindible frente a uno “caducado desde 2014”. Cid ha subrayado que este cumple con las tres premisas obligatorias para su formación: un incremento sustancial de recursos, la garantía de la ordinalidad y el reconocimiento de la singularidad de Cataluña.
Cid también ha defendido que los 4.700 millones anuales que recibirá la Generalitat con la financiación singular “deben servir para blindar los servicios públicos y el estado del bienestar” y ha hecho llamamiento al resto de partidos catalanistas a posicionarse ante las críticas que lleguen por parte de la derecha y la extrema derecha. “Es necesario decidir si se quiere estar al lado del vocerío o de más recursos públicos para Cataluña para garantizar la sanidad, la educación y la vivienda”, ha señalado.
PP y Vox muestran su rechazo al acuerdo
La reacción de los partidos de derecha no independentistas tampoco se ha hecho esperar. El líder del Partido Popular en Cataluña, Alejandro Fernández, ha comparado el modelo de financiación singular acordado con el sistema pactado en 2009 entre José Luis Rodríguez Zapatero, ERC y el que fuera presidente de la Generalitat, José Montilla, dejando entrever que el nuevo no supondrá ningún cambio. “Sánchez y Junqueras han pactado su supervivencia como buenos trileros: malo para Cataluña y malo para toda España”, ha opinado.
Por su parte, Vox ha tildado la reunión de “infame” y el pacto de “estafa”. Así lo ha asegurado el portavoz del partido en el Parlament, Joan Garriga, que ha acusado al Gobierno de querer financiar al separatismo. “Ni conciertos ni privilegios. Unidad e igualdad”, ha publicado la formación de ultraderecha en redes sociales.
Junqueras defiende que la nueva financiación es "un buen acuerdo"
El pacto de financiación ha sido anunciado por Junqueras en declaraciones a los medios de comunicación al salir de la reunión con Sánchez que ha tenido lugar en el Palacio de la Moncloa. En su intervención, el dirigente republicano ha reivindicado que se trata de “un buen acuerdo” y que con el nuevo modelo “todos ganan y nadie pierde”, destacando como máximos beneficiarios “los servicios públicos, el tejido productivo, los trabajadores, las empresas y las familias”.
Además, el líder de ERC ha asegurado que, en caso de que la financiación singular sea rechazada por el Congreso, quienes saldrían perdiendo serían estos grupos y el conjunto de la sociedad. En la rueda de prensa Junqueras también ha avanzado que este viernes se conocerán más detalles del acuerdo.