El Partido Popular ha presentado ya el informe anual de ingresos y gastos de 2019 al Tribunal de Cuentas. Un informe que confirma el descalabro económico del partido a consecuencia del descalabro electoral. El Gobierno de Mariano Rajoy ha pasado factura al partido, una factura muy abultada.

El 'robo' de varios cientos de miles de votantes por parte de Vox supuso que el PP se dejase en las elecciones de abril de 2019 3,5 millones de votos y 71 de los 137 diputados con los que contaba. La repetición electoral de noviembre del mismo año permitió a los populares mejorar algo esa situación, y de los 66 escaños con los que contaba en el Congreso, pasó a los actuales 89.

Menos subvenciones, menos afiliados, menos cargos (pero más donaciones)

Una durísima pérdida de apoyos que conlleva también un importante descenso de ingresos en subvenciones públicas, en aportaciones del menor número de afiliados y en el menor número de representantes públicos, que se intensificó con las elecciones municipales y autonómicas

En concreto, por las cuotas de sus afiliados el PP dejó de ingresar 643.000 euros en 2019, pasando de un total de 3.625.378,51 euros recaudados en 2018 a los 2.981.805 euros en el siguiente ejercicio. Un bajón del 17,8% que llega al 28,8% si lo comparamos con los más de cuatro millones de euros que consiguió obtener en 2017 de los afiliados al partido. 

Por su parte, la contribución de los cargos públicos disminuyó en casi 250.000 euros, pasando en un año de 2.324.669,56 a 2.075.692,56 euros. Aunque ese descenso resultó menos doloroso gracias a la gran cantidad de donaciones percibidas por el partido en 2018: de 47.932,48 a 276.446 euros.

El mayor endeudamiento complica el pago de la hipoteca de su polémica sede

Así, el balance global del partido conservador en 2019 deja unos ingresos de 84,39 millones de euros, de los que 79 millones tuvieron un origen público, el 93,68 %.

Pero subvenciones y donaciones no evitaron que la formación necesitase endeudarse más para hacer frente a sus gastos. 12,75 millones extra pedidos a los bancos que elevan sus deudas totales hasta los 38,2 millones. 11 de esos millones se corresponden a la hipoteca de la sede popular en el número 13 de la calle Génova de Madrid, comprada hace 14 años ya que permanecía en régimen de alquiler hasta 2006 desde que el PP la heredó de Alianza Popular. El PP ha devuelto ya casi el 70 % del dinero prestado para esa compra. Si mantiene ese ritmo, lo terminaría de pagar en 2030, pero el descalabro electoral hace peligrar esa aún lejana fecha.