La gran excusa que le ha valido a José Ignacio Wert para dar un plantón histórico al mundo del cine ha resultado ser una reunión de la que el ministro de Eduación y Cultura se ha zafado en diez minutos. Wert no ha llegado a estar con Vince Cable, ministro británico de Empresa e Innovación, ni un cuarto de hora, pese a que era su principal “problema de agenda” para faltar anoche a la gala de los Premios Goya. De hecho, hoy en Londres, el ministro ha reconocido que ni siquiera se molestó en ver la gala por televisión y que no puede “estar en dos sitios a la vez”.

La reunión estaba fijada para hoy a las 10:00 de la mañana, lo que le ha valido a Wert para excusarse en que tenía que dormir para el viaje. Pero resulta que la reunión con Cable no ha durado ni diez minutos, según narra InfoLibre. Ambos políticos se han saludado y han charlado un poco sobre el sistema universitario británico, ya que la reunión pretendía ser un simple seguimiento tras un encuentro anterior.

Una cita de última hora
Para colmo, fue Wert el que pidió la reunión el 29 de enero, aunque sabía desde abril de 2013, casi un año, que la gala de los Goya tendría lugar la noche del pasado domingo. Tras esta reunión y antes de su vuelta el martes, Wert tiene programados hasta su regreso el martes otros dos encuentros: uno con el director de la London School of Economics y otro en la Universidad de Cambridge.

Dos sitios a la vez
Ya en Londres, Wert ha concedido unas declaraciones a TVE en las que asegura que ni siquiera vio la gala por televisión y que no puede “estar en dos sitios a la vez”. "Ninguna persona del mundo del cine puede decir que he dejado de atenderle cuando me lo ha solicitado", ha dicho el ministro, que también ha felicitado a los ganadores.

Ausencia “justificada”
Wert ha asegurado que “respeta” la opinión de quienes han criticado su ausencia, pero ha defendido que "estaba explicada al presidente de la Academia" de Cine, Enrique González Macho, y "justificada por la entrevista" con Cable. Además, ha subrayado que otros años sí ha ido a la gala de los Goya y a la de los premios Forqué, la última ceremonia en la que fue también abucheado.