Como en Fuenteovejuna, todos a una, el Partido Popular ha desplegado ya la estrategia polifónica para señalar a la auxiliar de enfermería contagiada con el ébola. Ni los trajes de seguridad de nivel inferior al requerido para este virus, ni la falta de protocolos en los hospitales, ni la relajación en los controles de los contactos de riesgo: la culpa es de Teresa Romero por tocarse la cara, según los dirigentes del PP que hoy han salido en tromba a reafirmarse en esta coartada.

Tras culpar al capitán del Prestige, al conductor del Metro de Valencia y al maquinista del Tren Alvia, llega el momento de despejar responsabilidades señalando a la enfermera que atendió a al misionero Manuel López Viejo. Ya marcó ayer al camino el consejero de Sanidad de Madrid, Javier Rodríguez, acusándola de "haber estado mintiendo".

Un máster
Y hoy, lejos de atender a los organismos y asociaciones que pedían su dimisión por su "canallada", ha vuelto a reafirmarse en semejantes o peores términos. No sólo le ha vuelto a acusar de "ocultar datos", sino que se ha atrevido prácticamente a insultarla, asegurando que “no hace falta hacer un máster para ponerse el traje” y que "unos tienen mayor capacidad de aprendizaje que otros".

Salvador Victoria, el que faltaba
Sin salir de la Comunidad de Madrid, el portavoz del Gobierno, Salvador Victoria, que ya ha mostrado en otras ocasiones su talla  moral con, por ejemplo, los despedidos de Telemadrid,  ha asegurado que "los protocolos se han cumplido y han funcionado correctamente" y que fue la enfermera la que "ha reconocido que pudo cometer un desgraciado error humano".

"Obedece a un error humano"
"El único caso de ébola que tenemos obedece a un error humano y no debemos poner el duda el sistema sanitario como ha hecho Pedro Sánchez", ha asegurado Victoria, quien ha aprovechado para atacar al líder socialista por su "lamentable" intento de "sacar con regates algún tipo de provecho político" de la enfermedad.

Relajaciones
Y ya a nivel nacional, el portavoz de Sanidad del PP en el Congreso de los Diputados, Rubén Moreno ha salido a la palestra para asegurar que no ha existido "relajación" en el protocolo -lo que está más que probado-, "lo que ha habido es relajación en el cumplimiento por parte de una persona de esos protocolos. Es obvio que la propia paciente ha reconocido que no cumplió estrictamente el protocolo"