Las actuaciones del consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio de Castilla y León, Juan Carlos Suárez-Quiñones, han sido fuente de críticas desde múltiples estratos políticos y mediáticos. Principalmente, esto ha estado motivado por su ausencia durante las tres semanas de incendios que han arrasado más de 100.000 hectáreas de Castilla y León, donde solo ha dado la cara este viernes en la convocatoria a las Cortes del presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco .
Pese a su aparente desaparición del espacio público que ha recibido críticas desde la ciudadanía y la oposición, Suárez-Quiñones también ha generado polémica por la autorización de la construcción de un macrovertedero de residuos peligrosos y no peligrosos en León el 30 de julio. El conglomerado empresarial encargado de este macrovertedero estaría encabezado por su hijo, según adelantó ileon.eldiario.es.
La sociedad promotora encargada del proyecto se llama Valoración Verde SA, gestionada por el empresario Macario Fernández que tiene varios intereses en Castilla y León, como puede ser Latem Aluminium, un proyecto fallido en el que participa la Junta castellanoleonesa. En el documento firmado por Suárez-Quiñones que aprueba el proyecto, denominada “Parque Medioambiente de Tratamiento de Residuos”, la empresa responsable señalaba al hijo menor de Quiñones como su responsable jurídico.
Respondiendo a preguntas de ileon.eldiario.es, el empresario Macario Fernández señaló que el hijo tenía un papel que se semejaba más bien a uno de becario: “Esta persona nunca hizo ningún trabajo en esa empresa que tuviera que ver con el señor consejero. Y cuando me enteré de que este chico era hijo del consejero era ya cuando estaba dentro. Me lo presentan y me suena el apellido, Quiñones”.
El consejero Quiñones, por su parte, resaltó al diario que “el hijo indicado del consejero de Medio Ambiente no tiene ninguna relación directiva, ni laboral ni mercantil, con la mercantil promotora del expediente en que se han dictado por el consejero, Valorización Verde S.L., ni con ninguna otra entidad mercantil en las fechas que se indican”.
Fernández también resaltó en sus declaraciones que: “(Su presencia en sus empresas) fue fortuito, todo el mundo tiene derecho a trabajar. En las cuestiones que intervino el hijo del consejero, que no fueron ninguna, porque lo que hacía era mover papeles dentro de casa y mandarlos a los abogados externos, no tuvo nada que ver con las decisiones a favor o en contra que haya tenido el consejero. Aquí no hay chicha, no hay caso; todo está transparente y limpio”.
Sin embargo, estos relatos que minimizan o desvinculan el puesto del hijo de Quiñones en la empresa son incongruentes con los documentos oficiales. De acuerdo con el documento publicado por el regulador de la Bolsa, el hijo es señalado como un “Alto Directivo” desde 2021 por la emisión de deuda por 50 millones de euros. Dicho documento se refiere al hijo del político como “aquellos que dependen directamente del Consejo de Administración y/o del Presidente Ejecutivo”, y de forma concreta, como “Responsable del Departamento Jurídico”.
Quiñones, además, desvincula sus firmas de cualquier relación familiar que pudiera tener con las sociedades o del empresario Fernández y afirma no haber tenido ningún trato personal con él que le hubiera impedido ejercer sus funciones como consejero de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León. “Cuando yo le voy a ver a él, como a otros consejeros, él empuja para que esos proyectos salgan y que la Junta siga apoyando. Si eso se puede considerar un apoyo, es así: el consejero empuja para que esos proyectos salgan. Pero él no es el de las perras”, le explicó el empresario a ElDiario.es.
Pese a reconocer el vínculo de su hijo con la empresa, Quiñones ha defendido que no era consciente que el puesto era como ‘directivo’ y ha resaltado que: “No ha firmado nunca decisión administrativa alguna que contravenga el código ético de los altos cargos de la Junta de Castilla y León. Las resoluciones que haya dictado respecto a cualquier expediente promovido por quien sea, se dictan en derecho, con los correspondientes informes y quedan sometidas al posible recurso judicial que cabe contra las mismas”.
Condena hacia la ausencia de Quiñones
El consejero de Medio Ambiente no ha acudido a ninguna comparecencia pública desde los primeros días de los incendios, pese a presidir diariamente las sesiones del Centro de Coordinación Operativa (Cecopi) autonómico. Además, en una de sus primeras comparecencias cuando Las Médulas ardieron por un incendio, Quiñones recibió críticas por estar ausente con motivo de estar en una comida con dirigentes autonómicos por la Feria Internacional de Muestras. Justificando su presencia, Quiñones comentó: "Tengo la mala costumbre de comer a mediodía, que algunos cumplimos y es una obligación para estar en condiciones".
Ahora, la aprobación del macrovertedero también ha generado polémica porque el informe de Servicios de Residuos y Suelos Contaminados de la consejería de Medio Ambiente de la propia Junta descalificó el proyecto en su totalidad. “De la evaluación técnica del expediente y de su planteamiento y a la vista de los puntos anteriores, no se desprende que exista una necesidad de estas infraestructuras de esta Comunidad Autónoma, ni un interés regional para la puesta en funcionamiento de las mismas”, rezaba el dictamen revelado por Ileon.eldiario.es.
Además, el propio proyecto tenía deficiencias, como la falta de procesos de reciclaje, “dejando para fases posteriores operaciones de valorización no parece lo más adecuado e incumple uno de los pilares básicos de la política de residuos como es la jerarquía de tratamiento”, según reza el dictamen. No obstante, la Junta de Castilla y León ha afirmado que dichas diferencias se han corregido durante la tramitación, por lo que se fue aprobado finalmente.