El descubrimiento de la Operación Púnica, que ha destapado la presunta trama corrupta que lideraba Francisco Granados, está deparando multitud de detalles sobre el tren de vida que llevaban los implicados: cacerías, marisco viajando en helicóptero, saraos con jueces del Tribunal Constitucional, como recuerda hoy El Confidencial... Sin embargo, la hemeroteca siempre depara sorpresas y la de ELPLURAL.COM ya recogía en 2007 -cuánto ha llovido desde entonces- estas cacerías, aunque, como el resto de medios, entonces se ignoraba las conversaciones que tenían lugar en estos encuentros, donde se planificaban los siguientes pelotazos de la trama.

También en octubre, pero de hace siete años, este periódico informaba de que el polémico magistrado del Tribunal Constitucional, Roberto García-Calvo, había acudido a una cacería en el Valle de la Alcudia, una de las mejores zonas cinegéticas de España, concretamente en la finca Los Collados de San Benito. Entonces, el dato de la reunión era relevante porque García-Calvo había sido elegido por el Partido Popular para el Alto Tribunal, y en aquel momento estaba liderando una ofensiva contra la presidenta del órgano, María Emilia Casas, para sacar adelanta el recurso de inconstitucionalidad del PP contra el Estatut de Cataluña.

Lista de invitados
En aquella cacería, junto a García Calvo, se dieron cita Francisco Granados, entonces consejero de Presidencia de Esperanza Aguirre, y el que fuera secretario general del PP regional durante el Tamayazo, el controvertido Ricardo Romero de Tejada. También acudió Guillermo Ortega, ex alcalde de Majadahonda que dejó el cargo por su implicación en la Gürtel, y quien le sustituyó en el cargo hasta el día de hoy, Narciso de Foxá. Así como el entonces alcalde de Las Rozas, Bonifacio de Santiago, imputado por regalar terrenos municipales a la Federación Española de Fútbol.

Marisco en helicóptero
Pero eran otros tiempos, cuando la palabra Gürtel sólo significaba algo en Alemania y escuchar hablar de Púnica sólo recordaba a los tiempos de Aníbal el Cartaginés. Ya entonces ELPLURAL.COM detallaba que la montería duraba todo un fin de semana en el que se daba caza a "jabalíes o venados" y, de paso, se degustaban "espléndidos manjares y mejores vinos". "Según ha podido saber ELPLURAL.COM se transporta expresamente marisco a la finca en un helicóptero", afirmaba ya hace siete años este periódico.

9.000 euros pagados por...
Además, este diario afirmaba que el precio por participar era de 9.000 euros, aunque hasta ahora no habíamos sabido que esa cantidad la pagaban los empresarios que organizaban el evento, como un pago en especie para los miembros de la trama. Así lo afirma David Merino, ex director general de DICO, una de las constructoras más beneficiadas en el reparto de contratas a cambio de comisiones millonarias, en un manuscrito firmado ante notario y entregado a Manos Limpias, que hoy lo pondrá en poder de la Fiscalía.

Boda de sangre
En su relato, Merino asegura que en la primera cacería en la que participó abatió "un venado y un jabalí, mis primeras piezas en una cacería oficial, por lo que los demás cazadores me hicieron lo que se llama boda de sangre". Este rito, que ya vimos con escándalo en un consejero balear, consiste en extraer las vísceras del animal cazado y colocarlas sobre la cabeza del novato. Y el encargado de llevar a cabo la ceremonia no fue otro que Francisco Granados.

Los tiempos de Acebes
Pero volviendo a García-Calvo, no podíamos acabar sin recordar sus últimas polémicas hasta su fallecimiento, en 2008. Miembro del sindicato vertical fascista y gobernador civil de Almería durante la dictadura, García-Calvo se recicló en juez del Tribunal Constitucional en 2001 a elección del PP, cuando el ministro de Justicia era Ángel Acebes, otro que estos días anda de paseo por los tribunales.

La pistola del juez
García-Calvo fue denunciado a finales de 2007 por un incidente de tráfico, lo que tiene paralelismos con Enrique López, otro juez del Constitucional etiquetado como afín al PP. Con la diferencia de que López iba borracho en moto por el centro y García-Calvo, según la denuncia, tuvo un enfrentamiento con otro conductor al que habría apuntado con una pistola mientras le decía: "No sabes con quién te metes; soy juez".

¿Montaje del CNI?
Este incidente, según la revista Época de Intereconomía, fue un montaje del CNI orquestado por el Gobierno de Zapatero para quitarse de en medio a un juez incómodo. El caso nunca llegó a resolverse, dado que García-Calvo murió en mayo de 2008, mientras preparaba, según el mismo medio, un voto particular contra la Ley de Violencia de Género, lo que llevó a Carlos Dávila, entonces director de la revista, a sentenciar con su particular brocha gorda "la biología ha facilitado el trabajo que probablemente no pudo culminar el CNI de Zapatero, Rubalcaba y Alonso".

Lo curioso es que, dadas las cacerías a las que acudía García-Calvo, al CNI le habría sido más fácil destapar sus corruptelas para desprestigiarle que enviar a un agente a fingir que le había encañonado con un arma.