El ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, ha sido el encargado este martes de defender en el Congreso los Presupuestos Generales del Estado para 2016. Como la oposición ya había avisado, el ministro de Hacienda lo ha hecho en clara clave electoral calificando las cuentas para el próximo año como “una garantía de estabilidad económica y de rigor en la utilización de los recursos públicos”.

Montoro ha asegurado que las promesas electorales del Partido Popular estarán condicionadas a estos presupuestos, hechos para no defraudar a la sociedad frente a las “utopías inalcanzables” que plantean otras formaciones que no tienen responsabilidad de Gobierno.

Para el PSOE, “un mal mitin”
Tras el discurso del ministro, todos los grupos de la oposición, con la única excepción de UPN, han coincidido en que las cuentas presentadas para el próximo año son puramente “electoralistas”. Desde el PSOE, su portavoz Antonio Hernando cree que al proyecto de Presupuestos “pone en serio peligro” la economía de España además de “renunciar a defender” los intereses de los ciudadanos.

El dirigente socialista ha calificado el discurso de más de una hora de Montoro de “mal mitin de un mal ministro” y de poner “en serio peligro la economía” del país con estas cuentas “impresentables para las familias, para la economía, para los pensionistas, para la clase media y para los trabajadores”.

Todos en contra
Desde el resto de la oposición también han calificado el discurso del ministro de “electoralista”, a lo que Compromis ha añadido “previsible, aburrido y desordenado”. Para el BNG son unas cuentas “hiper triunfalistas” y Alberto Garzón de Izquierda Unida asegura que “consolidan la precariedad laboral permanente y de la crisis permanente para los ciudadanos”.