El día ha empezado con Pablo Iglesias, líder de Podemos, dando la campanada y pasando el testigo para poder formar gobierno al PSOE. Casualidades de la vida, o no, el día ha terminado con Mariano Rajoy, líder del PP, pasando el testigo de nuevo al PSOE. Pero para poder entender bien lo que ha pasado en las últimas horas y que condicionará el futuro político de este país, hay que ir paso a paso.

Iglesias se propone como vicepresidente
Pasado el mediodía, el líder de Podemos daba a conocer lo que le había hecho llegar al rey Felipe VI durante su reunión: nada más y nada menos que se proponía como vicepresidente de un gobierno liderado por el socialista Pedro Sánchez y con el apoyo de Unidad Popular-IU.

Con este bombazo, Podemos daba por hecho un pacto que el propio Sánchez desconocía. Como bien ha explicado el líder del PSOE, se ha tenido que enterar de que le ofrecían un acuerdo por el rey, y es que Iglesias no se lo había querido contar antes a nadie para “evitar filtraciones”.

Pero Iglesias iba más allá y aseguraba que la “posibilidad histórica” de que Pedro Sánchez pueda ser presidente “es una sonrisa del destino que siempre me tendrá que agradecer”. Una bonita y ‘amistosa’ frase para comenzar un gobierno conjunto, sin duda.

Garzón se apunta
Pero Sánchez no era el único implicado que nada sabía de lo que Iglesias hablaba. Tal y como ha explicado Alberto Garzón, líder de Unidad Popular-IU, ha podido conocer la noticia porque le han avisado de que pusiera la tele. Así es, ha sabido que estaría en un posible pacto de gobierno viendo en directo la rueda de prensa del líder morado.

Aun así, no ha dudado en decir que su partido “está dispuesto a que haya un gobierno de cambio y a que no gobierne el PP” pero siempre poniendo por delante “medidas concretas y luego vendrían las cuestiones sobre los ministerios”.

No le ha parecido tan bien a Albert Rivera. El líder de Ciudadanos ha corrido a poner en su cuenta de Twitter que lo único que busca Iglesias son sillones de poder. Desde el PP, su portavoz en el Congreso, Rafael Hernando, ha vuelto a hacer uso de su polémico léxico para alertar del riesgo de que el CNI esté en manos “de un empleado de Maduro e Irán”.

 

Sánchez no dice que no… pero le toca a Rajoy
El líder del PSOE no ha rechazado el ofrecimiento de Iglesias, es más, ha asegurado: “Los votantes de PSOE y Podemos no entenderían que Iglesias y yo no nos pusiéramos de acuerdo”.

Pese a ello, Sánchez se ha posicionado en un ‘ni sí, ni no, ni todo lo contrario', para dejar claro que él no es el encargado de formar gobierno, sino Rajoy. Ha asegurado que “es turno de Rajoy”. “El mensaje que me gustaría es que quede claro que la democracia tiene sus tiempos y sus procedimientos”, ha dicho. O lo que es lo mismo, que se la juegue primero Rajoy porque es el que más votos ha sacado en las elecciones. Así, ‘la patata caliente’ de buscar a un candidato para investir volvía a pasar de manos, ahora Sánchez se la pasa a Rajoy.

La Casa del Rey asegura que Rajoy declina…
Termina la reunión del rey con Rajoy para cerrar la ronda de conversaciones y la Casa Real manda un comunicado en el que asegura que Felipe VI le ha ofrecido al popular ser el candidato para la investidura pero que ha rechazado la proposición.

“En el transcurso de la última consulta, celebrada con Don Mariano Rajoy Brey, Su Majestad el Rey le ha ofrecido ser candidato a la Presidencia del Gobierno. Don Mariano Rajoy Brey ha agradecido a Su Majestad el Rey dicho ofrecimiento, que ha declinado”, reza el comunicado. Unas frases con las que quedaba claro que Rajoy daba un paso al lado y se retiraba de la carrera para formar Gobierno. Pero todavía no estaba todo dicho.

… Y Rajoy sale para desmentir a la Casa del Rey
Tras más de 40 minutos esperando su comparecencia, Rajoy sale para desdecir todo lo dicho por la Casa Real. Asegura que no renuncia a ser presidente y que lo que ha hecho es pedir más tiempo para conseguir apoyos. "Hoy no tengo los votos y no tiene sentido que vaya allí para que empiece a correr el plazo", ha reconocido calculando los apoyos que sí tiene ahora Sánchez y explicando que la otra mayoría es peligrosa para España.

Por ello, ha tomado la decisión de decir que no por el momento para tomar aire y seguir en la carrera presidencial por “respeto” a la “voluntad de la gente”. Y es aquí donde vuelve a pasar el testigo y este vuelve, de nuevo, al PSOE. Rajoy ha asegurado que hará todo lo posible para conseguir un gobierno estable y, para ello, debe hacerse con una gran coalición con PP, PSOE y Ciudadanos. Esta ampliación en el tiempo no sería más que horas y días para intentar convencer al PSOE de que se una a su causa.

La responsabilidad… en el tejado del PSOE
Tras un sinfín de acontecimientos y movimientos, la responsabilidad ha caído en manos del PSOE. El próximo sábado se reunirá el Comité Federal del Partido Socialista Obrero Español, su máximo órgano de gobierno. Es aquí donde tendrán que decidir si se casan definitivamente con Podemos o si, por el contrario, permiten con su abstención un gobierno de centro-derecha de PP y Ciudadanos.

Un capítulo más de esta jornada de caos en la política española, en la que nada está definido ni decidido.