Coles de Bruselas

¿Con qué?

Coles de Bruselas –hay varias marcas que las ofrecen buenas congeladas- aceite de oliva virgen, una cebolleta, agua y sal.

¿Cómo?

Se cuecen las coles, después de limpiarlas –lo que no es necesario si son congeladas- en bastante agua, con unas gotas de aceite de oliva y sal. Las congeladas están en 10 minutos, las frescas necesitarán un poco más. Se escurren y se reservan en la misma cazuela. En una sartén se pone aceite de oliva virgen, se pica la cebolleta en juliana y se fríe a fuego lento hasta que se trasparenta. El contenido se pone en las coles y se revuelve todo. Se pueden añadir unas patatas fritas, en ese caso se hacen tan finas como la cebolla y se fríen en el mismo momento. Se sirven en plato bajo, aunque se pueden poner por separado, coles y sofrito, por si algún comensal las prefiere con aceite de oliva crudo.

Riñones al Jerez con arroz blanco

¿Con qué?

Dos o tres riñones de ternera en trocitos –los preparan en la casquería- dos cebollas medianas, aceite de oliva, un diente de ajo, vinagre de Jerez, una copa colmada de vino de Jerez seco, sal y unas gotas de vino dulce añejo (Pedro Jiménez es adecuado). Para el arroz blanco: Cuarto de arroz, agua, una hoja de laurel, sal y aceite de oliva.

¿Cómo?

Los riñones se ponen en agua abundante con bastante vinagre de Jerez durante dos o tres horas para limpiarlos de los restos de sangre y otros residuos. Se secan bien y se les da un primer hervor en una sartén con poco aceite y muy caliente y el diente de ajo. Se tira el líquido que sueltan y se reservan. Se echa más aceite en la misma sartén y abundante cebolla muy picada y se hace a fuego más bajo. Cuando está transparente se ponen los riñones, se rehogan juntos un momento y se añade el vino de Jerez seco, una copa colmada, se salan. Se deja freír a fuego lento durante unos 15 minutos, cuidando que no se sequen –si ocurre se pone un poco de agua-. Cinco minutos antes de apagar se les pone unas gotas de vino añejo de Jerez dulce. Entretanto se ha preparado el arroz blanco friéndolo antes en un poco de aceite de oliva, agua caliente y una hoja de laurel. Se sirve haciendo un nido con el arroz y en medio los riñones.

Uvas del Vinalopó con marrón glasé, es una conjunción de un postre elaborado y fresco muy adecuado