Un gol por la escuadra, o el miedo a un escándalo mayor. Sea lo que fuera, lo cierto es que La Razón publicaba este martes un artículo de Alfonso Ussía que debió producir verdaderos ardores de estómago a Francisco Marhuenda. Un artículo en el que nada menos que se pedía a Rajoy la dimisión. Y ya.



Faramalla, liar usando las palabras
Con el título de ‘faramalla’ (engaño usando palabrería, viene a ser el palabrón), Ussía aprovechaba para dar en mitad de la cara al propio periódico donde publicaba la columna: “Intuyo que hay algo de faramalla en el titular de mi periódico que anuncia en portada la dimisión de Esperanza Aguirre: 'Aguirre dimite por corrupción'”. Y a partir de ahí, venía a decir que el titular estaba hecho con malas intenciones y el propósito de engañar. Y daba una explicación a ello: “Mi periódico es “rajoyista”, y no se espera que anuncia en portada a tres columnas la siguiente noticia: 'Rajoy no dimite por la corrupción'”.

Y aprovechando que aún tenía la mitad del espacio reservado para él en la contraportada del diario de Marhuenda por rellenar, Ussía se entregaba tanto a la defensa de Aguirre como, si no más, al ataque a Rajoy.

Aguirre a los altares, Rajoy al hoyo
Por ejemplo, de la dimisionaria, dice que si “Esperanza es directa, trabajadora y castiza”. O que si “ha dimitido por lo que han robado algunos en los que ella confió”. Y del no dimisionario, escribe: “Estoy convencido de la honestidad personal de Rajoy, pero los motivos que han alentado a Aguirre a dimitir los tiene aún más graves y sobrados el presidente en funciones”.

Y aún más, dice saber que “en Génova hay muchas personas profundamente decepcionadas con Rajoy por su empecinamiento”. Y le critica la torpeza de no haber sabido vender la recuperación económica, “su gesta”, mientras que “con la corrupción de su partido ha sido blando, invidente, medroso y taimado”. Mismos calificativos que le aplica por no haber puesto en marcha “la reforma de la Ley Electoral que ahora le agobia”, o “el separatismo de Cataluña”.

Conclusión de Ussía, “Esperanza Aguirre, guste o no en Génova, le ha dado una lección a Rajoy. O más que una lección, un empujón para que reaccione, medite su situación y deje paso a quien pueda resolver con su liderazgo la ilusión de sus votantes. Conclusión que remata con una proclama: “Hoy soy 'aguirrista'”. Pobre del que tuviera que anunciar a Marhuenda el contenido del artículo de Ussía. Y pobre de Marhuenda, exjefe de gabinete tantos años de Mariano Rajoy, tan entregado a su causa, y sin poder evitar el sacrilegio de que le pongan a parir en el periódico que dirige.