El Telescopio
El nuevo sensor Vivio ha sido diseñado para los teléfonos iPhone. (Foto. EFE)
El nuevo sensor Vivio ha sido diseñado para los teléfonos iPhone.
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EFE

Un sensor avisa, a través del móvil, del riesgo de infarto

Se trata de Vivio que permite detectar los llamados ataques cardíacos silenciosos e, incluso, las hemorragias internas

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Lun, 1 Ene 2018

Investigadores californianos están desarrollando sensores para teléfonos móviles iPhone capaces de alertar al usuario de los síntomas previos de un ataque cardíaco y enviar inmediatamente la información a un médico, con un coste de fabricación en serie que totalizaría unos 20 dólares por unidad.

El sensor 'Vivio', desarrollado por un equipo de cardiólogos, físicos, ingenieros y matemáticos de la academia Mesh, de la Universidad del Sur de California (USC), permite medir la presión sanguínea en las arterias, advirtiendo inmediatamente sobre alteraciones que pueden ser indicadores de un infarto.

El proyecto se basa en el desarrollo "de un nuevo método matemático llamado frecuencia intrínseca (IF) que permite medir de manera no invasiva la presión sanguínea", según explicó a Efe su director científico, Niema Pahlevan, profesor asistente de ingeniería aeroespacial y mecánica de USC.

A diferencia de otros complementos del iPhone y de algunos relojes de pulso que miden la frecuencia cardíaca y permiten determinar una arritmia, Vivio puede detectar un "infarto silencioso" al igual que hemorragias internas, dicen sus creadores.

Según la Asociación Médica Estadounidense cerca de la mitad de los infartos cardíacos son "silenciosos" y diagnosticados erróneamente con frecuencia, pues sus síntomas son sólo nausea y malestar ligero. Vivio no solamente mide la presión del corazón, sino de todo el sistema cardiovascular.

Un algoritmo puede detallar los distintos elementos medidos en el pulso, con lo que, una vez desarrollado completamente, podrá detectar arritmias, falla cardíaca, fibrilación, aneurismas y disfunción de la válvula aórtica. El sensor, que actualmente está en proceso de validación científica, tendría un importante efecto a la baja en los costos del monitoreo de la actividad cardíaca.

Producir Vivio costaría menos de 20 dólares (16,8 euros) y se podría utilizar casi en cualquier lugar. "Un fallo del corazón no se presenta de un día para otro, sino que, por el contrario, toma entre dos y tres años en desarrollarse", señaló Pahlevan para explicar lo importante que es el poder realizar un control cardiaco uno mismo.

La Organización Mundial de la Salud ha señalado las enfermedades cardiovasculares como "la mayor causa de muertes en el mundo", causantes del 31 % de todos los fallecimientos.