“El Gobierno no nos ha comunicado que no vaya a salir adelante la reforma (de la ley del aborto)”. Declaraciones realizadas por la secretaria general del PP, María Dolores Cospedal, en el transcurso de la rueda de prensa ofrecida en Génova el lunes, 22 de septiembre. Apenas veinticuatro horas después el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, confirmaba a los periodistas la retirada del anteproyecto de la Ley Orgánica de Protección del Concebido y los Derechos de la Embarazada, esto es, la polémica ley del aborto del ministro Gallardón, que tras ser desautorizado anunciaba por el mismo día por la tarde a la prensa su dimisión y su abandono de la política, decisión que tampoco había comunicado a la secretaria general con quien siempre ha guardado claras distancias, reconocen a ELPLURAL.COM fuentes del partido conservador. Es decir, la supuesta “número dos” del PP, la que en teoría lleva las riendas políticas, ya no tiene quien le informe desde La Moncloa tras la marcha de Arias Cañete. De ahí que desconociera que a su espalda se estaba cociendo una gran crisis de Gobierno y que la ley que ella tanto añoró y apoyó no iba a salir del cajón del despacho del apocalíptico ex ministro de Justicia.

Aislada en La Mancha...
Y no es la primera vez que Rajoy ignora totalmente a Cospedal. Un tanto de lo mismo sucedió con la designación del nuevo líder andaluz. La secretaria general intentó proclamar a José Luis Sanz y el presidente del Gobierno maniobró y eligió a Moreno Bonilla, hombre de confianza de sus archiconocidos enemigos Sáenz de Santamaría y Javier Arenas. Tal vez por eso, por temor a ser desautorizada, tenía tanto miedo la presidenta de Castilla-La Mancha a hablar sobre el aborto, que ordenó paralizar el debate pedido por los socialistas en las Cortes regionales el pasado mes de febrero (ver debates pendientes), mientras que otros dirigentes territoriales como Monago o Feijóo no tuvieron reparos para oponerse a una ley que hasta el 40 por ciento de los militantes del PP rechazan. Eso sí, cada vez que Mariano Rajoy le hace una jugarreta, automáticamente le premia con la celebración de un gran evento en la comunidad castellano-manchega, en esta ocasión a celebrar en Guadalajara entre los días 2 y 4 de octubre.

..."Donde no se entera de nada"
Los socialistas han aprovechado la desautorización y en palabra de su portavoz parlamentario, José Luis Martínez Guijarro, han dicho entender ahora el rechazo de Cospedal a debatir. “Sabemos lo que pensaba de la ley del aborto de Zapatero antes de ser presidenta, cuando iba a las manifestaciones contra esa ley, pero no hemos conseguido saber lo que piensa como presidenta de la ley de Gallardón”, ha dicho Guijarro, para seguidamente constatar la evidencia de que “el lunes ella dijo que el Gobierno no le había informado sobre esa ley, y menos de 24 horas después, Rajoy la retiraba y Gallardón dimitía”, concluye, “ o Cospedal pretendía mentirnos a todos los españoles, o no tiene ninguna conexión con el Gobierno como secretaria general del PP”.

Abanderada de las protestas ultraconservadoras
Y razón no les falta a los socialistas, ya que María Dolores Cospedal no dudó en envolverse en la pancarta de los grupos llamados “provida” y echarse a la calle para protestar contra la ley de plazos de Zapatero, llegando a catalogarla de “auténtico disparate y una barbaridad jurídica”. La secretaria general advirtió que el PP “la derogaría nada más llegar al Gobierno (han pasado casi tres años)”, declaraciones realizadas mientras compartía protesta en octubre de 2010 con Aznar, Esperanza Aguirre y lo más ultraconservador de su partido, pero con las destacadas ausencias de Rajoy, Soraya Sáenz de Santamaría y el propio Gallardón, entre otros muchos, que evitaban salir en la foto que tarde o temprano le pasaría factura, como así le ha ocurrido ahora a la cada día más cuestionada “número dos” del PP.