El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha dicho que no gobernará en colación con el PP, y llegado el caso lo haría "en minoría" y desde la izquierda. Sobre la encuesta de El País que sitúa a Podemos como primera fuerza política en intención de voto, el líder socialista ha considerado que el sondeo refleja el estado "de indignación y convulsión" por los casos de corrupción, pero también que el PSOE ha “frenado su deterioro”.

El sondeo refleja que el PSOE ha frenado su deterioro
En una entrevista en Telecinco al cumplirse los primeros cien días al frente del PSOE, el secretario general del PSOE ha valorado que el sondeo revela la "caída en picado" del PP, un partido "emergente" en el panorama político español como Podemos y un PSOE "que ya ha frenado su deterioro y está empezando a crecer en votos" aunque, ha precisado, "de manera menos intensa" de lo que a él le gustaría.

Un tío de izquierdas
Sánchez se ha mostrado decidido a "seguir creciendo" en intención de voto para que el PSOE gane las elecciones de 2015, algo que no ha dudado que ocurrirá.

"Yo me considero un tío de izquierdas" ha señalado Sánchez con rotundidad y a continuación se ha mostrado decidido a debatir con Podemos y con cualquier otro partido español, teniendo en cuenta que, en su opinión, "las soluciones a los males que atraviesa España pasan por la izquierda".

A ganas de cambiar la política no me gana nadie
"A mí a ganas de cambiar la política no me gana nadie, y menos Podemos" ha aseverado el líder socialista y se ha mostrado contrario al "control estricto y férreo" que esta formación pretende realizar a los medios de comunicación o a que pretendan "confiscar empresas".

Las manzanas podridas
Sobre la corrupción, Sánchez ha considerado que no se deben tratar "por igual" todos los casos de corrupción porque "una cosa es tener una manzana podrida" dentro de una organización política y otra distinta "tener un cesto lleno", como ha dicho que sucede en el PP.

Se puede cambiar la política sin echar la casa abajo
En una entrevista en La Vanguardia, el líder socialista ha recordado que hace tres años “estaba fuera de la política, era profesor universitario y volví porque quiero cambiarla. Se puede cambiar la política desde el sistema, sin echar la casa abajo. Con Podemos comparto el diagnóstico, no las soluciones. Podemos está con la calculadora electoral: no se moja sobre el aborto o Catalunya porque no quiere perder votos.

Cataluña
Sobre la crisis en Cataluña ha señalado que ahora lo que hay es un cruce de monólogos entre la Generalitat y la Moncloa, un debate más administrativo que político.

“Represento a una nueva generación que creció en democracia y que es consciente de que hay que renovar el pacto constitucional. Y eso exige una triple reforma: para blindar derechos sociales, regenerar la vida democrática y reordenar el marco de convivencia territorial. Apostamos por una España federal. Hay cosas que no han funcionado, ha faltado mucha lealtad institucional”, ha explicado.