Las redes sociales estallaron este miércoles con la dimisión de Cristina Cifuentes como presidenta de la Comunidad de Madrid después de su ‘mastegate’ y de un vídeo donde supuestamente se la ve robando dos cremas en un supermercado.

La mayoría de los usuarios celebraban esta decisión al verlo como un triunfo contra la corrupción.

Sin embargo, una mujer no estaba contenta. Cifuentes encontró comprensión, consuelo y asilo en nada más y nada menos que en la empresaria, colaboradora de televisión y coleccionista de alta costura española Carmen Lomana.

Caza de brujas al más puro estilo de McCarthy es lo que han hecho con @ccifuentes . El que esté libre de pecado que tire la primera piedra dijo Jesucrusto. Siempre a por las mujeres!!! Y siempre de derechas... de que vamos? Donde están las feministas?

— Carmen Lomana (@Carmen_Lomana) 25 de abril de 2018

Así de rotunda se mostraba Lomana en un tuit que no tardó en hacerse viral. Pero eso no es necesariamente positivo: otra usuaria de Twitter le contestó, afirmando que las feministas se encontraban “sacando nuestros estudios adelante con esfuerzo y pagando en los supermercados, ¿por?”.

Pues las feministas estamos sacando nuestros estudios adelante con esfuerzo y pagando en los supermercados, ¿por?

— María Carbón Salas (@Maria_Carbon) 25 de abril de 2018

No es la primera vez que Lomana se ve envuelta en una polémica de este tipo. De hecho, a través de una disputa en Twtitter fue como conoció en el año 2015 a Juan Carlos Monedero. Tras una discusión entre los dos por una crítica hacia Podemos, ambos se citaron en un bar de Malasaña y de ahí surgió una amistad que llevó a Lomana a invitar al ex de Podemos a su casa para tomar el roscón de Reyes.

Sin embargo, si debido a esta amistad alguna persona podría pensar que la celebridad tenía afinidad ideológica con Podemos, Lomana no tardó en demostrar precisamente lo contrario. En una sorprendente decisión, la colaboradora de televisión se presentó como número 3 al Senado por Madrid en las listas del partido de extrema derecha Vox. Incluso empezó a difundir, vía Twitter, su programa electoral.