La decisión del Supremo de paralizar la sentencia de las hipotecas, que reconocía que los impuestos de la firma debe asumirlos los bancos y no los clientes, sigue generando polémica. La última pieza de este puzle pasa por uno de los jueces preferidos por el PP: el magistrado Manuel Marchena Gómez y el centro privado de la banca: la CUNEF.

La preferencia y protección entre Marchena y el Partido Popular es mutua hasta tal punto que muchos de los casos que afectaban a la formación y han pasado por sus manos han acabado en archivo. El último caso, la no imputación en el Supremo del líder del PP, Pablo Casado, por su máster en la Universidad Rey Juan Carlos.

Pero, además, según han adelantado los colaboradores de ElPlural.com Los Genoves, Marchena consiguió la autorización para ser profesor de la CUNEF, del Colegio Universitario de Estudios Financieros. Así, se entendió que no existía incompatibilidad, aunque este sea un centro privado de la banca.

Todo ello se conoce antes de que la Sala de Admisión del Supremo deba decidir si admite o no la querella presentada por Podemos en las que acusan de prevaricación judicial al juez que paralizó la sentencia de las hipotecas. Se trata de una decisión que afecta a miles de ciudadanos que firmaron hipotecas desde 2014 y a los que habría que devolverles su dinero por impuestos; pero que también afecta a la banca.

El responsable de frenar la sentencia, también en la CUNEF

Hay otro juez que compatibilizó su trabajo como magistrado del Tribunal Supremo y la docencia en este centro privado de la banca.

Hablamos, ni más ni menos, que del propio juez que ordenó frenar la aplicación de la sentencia del Supremo para la devolución a los ciudadanos de los impuestos por la firma de una hipoteca. El presidente de la Sala de lo Contencioso del Tribunal Supremo, Luis María Díez-Picazo, tomó está decisión y ahora Podemos se ha querellado contra él.

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Lo que quizás Podemos no sabía es que Díez-Picazo también dio clases durante seis cursos en la CUNEF. Fue docente de esta Universidad hasta junio de 2017. Por aquel entonces ya llevaba dos años siendo magistrado del Supremo gracias a los votos del PP, informa Infolibre. 

Con este dato y su trabajo en la CUNEF se cierra el círculo después de que Podemos haya exigido que se investiguen las llamadas que hizo y recibió antes de paralizar la sentencia de las hipotecas, pues el partido cree que podría haber recibido presiones de la banca.

Es más, consideran que su decisión “no se ha fundamentado en criterios estrictamente jurídicos y de justicia material”, sino en “una clara defensa de los intereses económicos particulares de las entidades financieras”.

Marchena, el PP y los archivos

Manuel Marchena, el ariete judicial del PP

El juez Marchena es todo un experto en eso de dar carpetazo a los asuntos que afectan judicialmente a miembros del PP.

Recordamos de la mano de Los Genoveses algunos de los casos que han acabado archivándose al llegar a manos de este juez en el Tribunal Supremo:

Amistades: Acebes y Catalá

Pero Marchena además de ser un magistrado cercano al PP, es amigo de tres populares de renombre: José María Michavila, Ángel Acebes y Rafael Catalá.

Fue sonado su almuerzo con el que exministro de la era Aznar, Ángel Acebes, porque esté estaba imputado por el juez Ruz por su presunta relación con el caso de los papeles de Bárcenas.

Pero ese día no comieron solos, junto a ellos estuvo: Pedro Calvo, exresponsable de Seguridad del Ayuntamiento de Madrid; Alfonso Carrascosa, propietario de Legalitas, que reside en Miami; y otra persona que no se identificó.

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Sin olvidar que entre las amistades de Manuel Marchena Gómez aparece el que fuera ministro de Justicia con Mariano Rajoy, Rafael Catalá. Una persona que siempre ha asegurado respetar las decisiones judiciales y colaborar con la Justicia, menos cuando los tribunales decidían sobre casos que afectaban directamente al PP. Entonces, Catalá siempre ha apostado por hablar de caza de brujas o acusar de lentitud e intenciones.

Así, todo parece apuntar a que tanto Acebes como Catalá serían las personas que estarían intentando convencer a Marchena para que, en el caso de tener que decidir sobre el caso del máster de Casado, elija bien y se incline por apoyar al PP, por acabar archivando el caso.

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