Bajo el marco de la estrategia para poner coto al traspaso de votos del Partido Popular (PP) a la ultraderecha de Vox los populares vienen liderando una deriva ultra marcada por la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, quien apuesta por defender su radicalismo sin atisbo de disimulo. Reflejo de ello ha sido el reciente fichaje para el cierre de campaña de las elecciones de Aragón del agitador ultra Vito Quiles, el apremio a dirigentes ultras como Javier Milei o Donald Trump, sacar el comodín de ETA o los insultos ante cualquier contratiempo o poner en tela de juicio el relato de la víctima de Móstoles que denunció acoso laboral y sexual por parte del alcalde del municipio. Pero todo ello son solo algunos de los ejemplos que dan buena cuenta de esta deriva de los populares en la que la dirigente madrileña está marcando el paso frente a un desnortado Alberto Núñez Feijóo.
Sin necesidad de retroceder demasiado en la línea temporal, esta misma semana la responsable de Sol anunciaba la concesión a Estados Unidos de la medalla honorífica de la Comunidad de Madrid. Una medalla que también le fue otorgada al ultraderechista y presidente de Argentina Javier Milei en 2024 y que llega en plena escalada de tensión internacional orquestada por Trump y después de las masivas redadas antiinmigración que se han llevado a cabo por parte del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE) y que ha servido de herramienta para sembrar el odio y el miedo entre la población migrante residente en el país.
Si esta semana el premiado era Estados Unidos, cabe recordar que en repetidas ocasiones la presidenta madrileña ha cerrado filas con Israel, pese al asedio y el genocidio que el Estado liderado por Benjamin Netanyahu ha perpetrado durante años sobre Palestina, un estado que, además, ha sido calificado por la propia presidenta autonómica como “la primera y más importante frontera del mundo”. Un acercamiento hacia el Estado genocida que se ve aún más nítido si cabe con la relación estrecha que mantiene Ayuso con David Hatchwell, presidente de la Fundación Hispanojudía y cofundador de la organización proisraelí Acción y Comunicación sobre Oriente Medio (ACOM). Hatchwell es beneficiario de subvenciones de administraciones gobernadas por el PP y su figura ha sido descrita como "mentor" de Ayuso.
Sin embargo, esta deriva ultra que capitanea Ayuso recibe el amparo de toda su formación. Así, el PP aprovechó el cierre de campaña de las elecciones de Aragón celebradas el pasado fin de semana para hacer partícipe de este al agitador ultra Vito Quiles. Las Nuevas Generaciones de los populares (NNGG) invitaron a Quiles a un acto desenfadado al término del acto general de cierre de campaña. En este punto, resulta necesario subrayar que el agitador ultra no solo está investigado por varios delitos -desorden público, incitación al odio, injurias y calumnias- sino que recientemente ha sido denunciado por acoso después de perseguir e intimidar a la periodista Sarah Santaolalla, a quien esperó a la salida de su lugar de trabajo y la siguió hasta su domicilio.
Un acercamiento de posturas que ya se ha visto en anteriores ocasiones como cuando el propio Quiles reconoció que EDATV, el medio que impulsó a Quiles, había cerrado “acuerdos de publicidad institucional o campañas turísticas” con Ayuntamientos del PP. En total, la cantidad se acercaba a los 700.000 euros con hasta 172 contratos de publicidad institucional, es decir, anuncios en la web del medio de Negre y contenidos patrocinados, durante cinco años de contratos menores a la empresa de Negre.
El comodín de ETA y los insultos a víctimas y oposición
A todo ello hay que añadir las recurrentes ocasiones en las que la presidenta madrileña ha devuelto al primer plano a ETA bien para atacar a la oposición, bien por falta de asunción de responsabilidades. Sin ir más lejos, en la Asamblea de este jueves y en el marco del debate sobre el escándalo de Móstoles, Ayuso contestaba a la portavoz de Más Madrid, Manuela Bergerot, para evitar posicionarse sobre las víctimas de violencia machista y devolviendo a la palestra a las de ETA: "Hablando de víctimas, me gustaría recordar a las de Txeroki, que ustedes han puesto en la calle", lanzaba la presidenta regional.
En la misma línea, el pasado mes de diciembre durante la manifestación convocada por el líder de los populares cuando la responsable de Sol cruzó todas las líneas defendiendo lo siguiente: “ETA está preparando su asalto al País Vasco y Navarra mientras sostiene a Pedro Sánchez”.
Un comentario con el que trataba de aludir a EH Bildu y que generó una cascada de denuncias y reacciones, tanto de la oposición como de las propias víctimas. “¿Cómo se puede decir eso tantos años después de la desaparición de ETA? ¿Dónde estaba Ayuso en 2011, para decir tal barbaridad? ¿Qué es esto de venir ahora en 2025, siete años después de que ya no miramos debajo del coche, ni miramos en el buzón, ni nos tiran cóctel molotov, ni nos insultan, ni nos llaman por teléfono, ni corbatas negras, ni pinturas con colores españoles debajo de mi balcón, qué pretende esta señora?”, reprochó Gorka Landaburu, víctima de ETA, en una entrevista en ElPlural.com.
Una banalización del terrorismo y ensañamiento con las víctimas de la que no solo Ayuso ha sido autora. Otros miembros de su formación como el portavoz en el Congreso, Miguel Tellado, también han contribuido a esta deriva convirtiendo ETA en arma política cuando llevó a la Cámara un recopilatorio de imágenes de víctimas de la banda armada.
Y de la instrumentalización del terrorismo, al más puro insulto. No solo a la oposición, sino a las víctimas de tragedias de las que son responsables el PP, en general, y la Comunidad de Madrid, en particular. “Plataforma de frustrados” es uno de los más recientes descalificativos que la presidenta madrileña ha dirigido hacia las asociaciones de familiares de víctimas de las residencias y de los ‘protocolos de vergüenza’ que provocaron la muerte de 7291 personas durante lo peor de la pandemia. Otro de los ejemplos que más resuena en el inventario de la presidenta es el ‘me gusta la fruta’ que defendió haber dicho, cuando se le cuestionó por haber insultado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
En este orden de cosas, los incendios que sufrió buena parte de España el pasado verano sacaron lo peor de las filas populares. El coordinador general del partido, Elías Bendodo, llegó a llamar “pirómana” a la directora de Protección Civil, Virginia Barcones, a quien Tellado se refería como “hooligan en favor del PSOE”.
Tampoco cabe olvidar el ‘Que te vote Txapote’, en referencia al asesino de Gregorio Ordóñez. La primera vez que se escuchó contra el presidente del Gobierno fue en directo durante una cobertura de RTVE en la que Chema de la Cierva -fotógrafo de la ultraderecha e hijo de un ministro franquista- acosó a un periodista con este grito.