La dirección del Festival de Eurovisión ha decidido cancelar su primera gira oficial de conciertos apenas un mes después de haber puesto a la venta las entradas. La noticia se ha dado a conocer este viernes a través de un comunicado en el que la organización ha reconocido que el proyecto, concebido para celebrar el 70º aniversario del certamen, no podrá celebrarse en las fechas previstas.
El director del festival, Martin Green, ha explicado que la medida responde a dificultades que no han podido resolverse a tiempo. En el comunicado, la organización ha admitido que se han encontrado con “retos imprevistos” y que, pese a los esfuerzos de productores y promotores, no ha sido posible garantizar el desarrollo del evento con las condiciones previstas.
La gira, bautizada como Eurovision Song Contest Live Tour 2026, había sido presentada como un acontecimiento inédito que llevaría el espíritu del certamen a distintas capitales europeas durante varias semanas. Entre los nombres anunciados figuraban artistas muy reconocidos por los seguidores del concurso, como Johnny Logan, Lordi o Helena Paparizou, entre otros.
La organización ha querido enviar también un mensaje a quienes ya habían adquirido entradas, asegurando que se procederá al reembolso íntegro del importe “lo antes posible”. Al mismo tiempo, ha dejado abierta la puerta a retomar el proyecto en el futuro, señalando que el objetivo es relanzarlo cuando se pueda “garantizar la experiencia de clase mundial que los fans esperan”.
Pese a este contratiempo, el comunicado ha subrayado que los preparativos del festival continúan y que la prioridad sigue siendo ofrecer una edición “increíble” el próximo mes de mayo, cuando el certamen celebrará su 70º aniversario en Viena.
Un aniversario marcado por la polémica
La cancelación de la gira llega en un contexto especialmente delicado para el certamen. La Unión Europea de Radiodifusión ha mantenido en los últimos meses decisiones que han generado fuertes críticas dentro y fuera del propio mundo eurovisivo, especialmente en relación con la participación de Israel, un asunto que ha provocado tensiones y la retirada de varias delegaciones nacionales.
Esa situación ha alimentado un clima de debate que también ha alcanzado a artistas vinculados al festival. Algunas voces históricas del concurso han cuestionado públicamente determinadas decisiones de la organización, evidenciando que el aniversario se celebrará en un momento de especial sensibilidad para el evento.
Mientras tanto, la maquinaria del festival sigue en marcha y la organización ha insistido en que el objetivo inmediato es garantizar el desarrollo de la próxima edición, confiando en que el espectáculo musical mantenga su capacidad de convocatoria ante cientos de millones de espectadores en todo el mundo.