El regreso de Mariló Montero a La mañana de La 1 puede resultar movida dado el malestar entre los trabajadores del programa, después de que se conociera que la presentadora había exigido prescindir de toda la plantilla fija y sustituirla por los de la productora Zeppelin. Según adelanta Ecoteuve, se prepara una cacerolada como protesta. Fuentes sindicales consultadas por ELPLURAL.COM no han podido confirmar datos de la convocatoria, pero apuntan que "apoyan" cualquier iniciativa en este sentido.

En el área de influencia del PP
Esas fuentes se hacen eco del malestar de los trabajadores por la renovación de la presentadora, con "unos índices de audiencia que no justifican" que siga con el programa, e, incluso, con más poder, dado que la dirección de RTVE aceptó su exigencia de asumir la dirección. En la sección sindical de UGT en la Corporación aducen como "una de las razones para la renovación" de Mariló Montero sus "estrechos vínculos con personajes poderosos de la derecha mediática" e intereses partidistas, en un momento clave a escasos meses de las elecciones generales.

"Interesa tener gente en TVE que mantenga un pulso, ahora que habrá más tertulia política", de acuerdo con "la línea ideológica" del Partido Popular, explican las mismas fuentes.

Un control de la programación de cara a las elecciones
El sindicato advertía recientemente de que el PP busca a través de la dirección de RTVE, en manos de José Antonio Sánchez, “una manipulación y un control feroz de nuestra programación de cara a las elecciones, terminar de instrumentalizar RTVE para sus intereses y culminar el trabajo para el que el Señor Sánchez vino a RTVE: a enterrarla”.

Se valoraron presupuestos para externalizar el programa
UGT mantiene que RTVE valoró sustituir a la plantilla fija de La mañana, algo que negó la dirección del ente público. "Los papeles existen, se pidió presupuestos a productoras externas" y se manejó una cifra de "un millón y algo al año. Lo denunciamos", recuerdan las fuentes consultadas.

"Mariló no está satisfecha con sus bajos datos de audiencias y lo achaca a la no profesionalidad de los trabajadores, cuando el problema es ella", denuncian desde UGT.