Foto de familia en Ciudad Real , sin el PP. Foto: LANZA



El Partido Popular de Castilla-La Mancha, que ha recibido el apoyo determinante de Ciudadanos para hacerse con las alcaldías de Albacete, Cuenca y Guadalajara, ha demostrado, una vez más, no saber encajar las derrotas electorales, como ha quedado probado en el Ayuntamiento de Ciudad Real donde sus diez concejales se han negado a hacerse la foto familiar porque los cuatro ediles de Ganemos vestían camisetas reivindicativas y comprometidas con la educación y la sanidad pública, así como con el mantenimiento del trabajo en localidades de la provincia señaladas por la “mano torcida” del polémico ministro de Industria, José Manuel Soria.

La primera vez en democracia
El caso es que los concejales populares, vestidos todos ellos con traje y corbata, y ellas luciendo modelitos como si de una pasarela de moda fashion week manchega se tratara, han pedido al jefe de protocolo del Ayuntamiento de Ciudad Real, donde han gobernado durante los últimos 20 años (8 de ellos bajo la presidencia de la polémica diputada nacional, Rosa Romero), que los representantes de Ganemos se despojaran de sus camisetas verdes y blancas, con eslóganes tan de “mal gusto” como “No al cierre de Elcogás”, o “Escuela Pública”, o “Stop Desahucios…), para posar ante el fotógrafo encargado de inmortalizar la instantánea de familia que desde la instauración de la democracia se ha realizado en este ayuntamiento de forma ininterrumpida, al igual que en el resto de los consistorios españoles. Sin embargo, sí ha habido foto de los concejales de los tres restantes grupos políticos, PSOE, Ganemos y Ciudadanos. Para la alcaldesa, la socialista Pilar Zamora, se trata de un hecho “desafortunado” ya que este Gobierno debería empezar “de otra manera”, añade, “ese gesto dice muy poco” a favor del PP.

Cantada en Alcázar de San Juan
Pero no sólo en Ciudad Real el PP ha provocado este bochornoso espectáculo, también en la vecina localidad de Alcázar de San Juan se ha erigido en triste protagonista al abandonar el pleno de investidura de la socialista Rosa Melchor. Y todo porque el exalcalde del PP, Diego Ortega, era abucheado y pitado por gran parte del público asistente al acto de proclamación. Enfado ciudadano más que justificado por la empecinada política antisocial llevada a cabo por el exregidor popular, que ha advertido a la alcaldesa que si no cesaban los pitidos abandonarían el pleno. De nada han servido las palabra de la estrenada regidora, que ha pedido al público que “no entrara en la provocación del PP”, que finalmente ha optado por abandonar el salón de plenos, la primera vez que también pasa en democracia en esta ciudad de más de 33.000 habitantes, gobernada durante los últimos cuatro años por los conservadores con la ayudas de tres independientes que en la actualidad han desaparecido del mapa autonómico.

Tres veces alcalde sin ganar ni una sola vez…
Y es que lo que pasa en Ciudad Real no pasa en ningún otro sitio, como por ejemplo que el candidato menos votado de los tres partidos políticos que se presentan a unas elecciones sea, finalmente, alcalde durante tres legislaturas sin ganar ni una sola vez. Esto es lo que ha ocurrido en el pueblo ciudadrealeño de Agudo, de apenas 1.800 habitantes, donde una vez más, y van tres, el líder de los independientes AIDA, Rafael Muñoz, ha sido elegido este sábado alcalde de la localidad, eso sí, con los tres votos a favor del PP, que le permitirán estar dos años y ceder la alcaldía los otros 24 meses a los conservadores.

Ofelia de los Hinojos (foto Radio Azul)



…Y la abuela que quería ser alcaldesa y no pudo ser
Tres particularidades castellano-manchegas que no se han dado en el resto de España, como tampoco tiene parangón las trasnochadas conversaciones para pactar una alcaldía, como en el caso de Los Hinojosos (Cuenca), donde la llamada “abuela de Ciudadanos”, Ofelia Martínez, concejala de 83 años de edad, ha dado finalmente su voto al candidato del PSOE para hacerse con las riendas de la alcaldía, no sin antes someterlo a un “tercer grado” noctámbulo y alcanzar un pacto de última hora firmado a las 3:30 horas de la madrugada. Ofelia saltó a la actualidad política al exigir al PP y al PSOE, ambos con tres concejales cada uno, su apoyo a condición que la alcaldesa fuera ella, única edil de C’s. Según sus propias declaraciones, estuvo esperando a recibir instrucciones de Albert Rivera, “pero como no me ha llamado he decidido apoyar a este chico, aunque me voy a sentir como una madre con seis hijos”, señaló en una entrevista con Ser Castilla-La Mancha, recordando, además, al líder de la formación naranja que ella se sentía “mucho más joven que él”.

Pitos para Ciudadanos y Cospedal
Dentro del anecdotario de esta intensa jornada de 13-J, cabe destacar la que puede ser la última pitada, de las cientos que ha recibido María Dolores Cospedal en Castilla-La Mancha, comunidad que casi con toda seguridad abandonará próximamente. En esta ocasión la bronca recogida ha sido en Guadalajara a su llegada al Ayuntamiento para asistir a la investidura como alcalde de Antonio Román, que ha logrado la alcaldía con los votos de Ciudadanos. Allí le esperaban los bomberos que le han propiciado un sonado abucheo. Parecida suerte ha corrido el concejal de C’s, Alejandro Ruiz, a quien movimientos vecinales y Plataforma Antidesahucios le han recriminado su apoyo al PP: Gritos de “vergüenza, vergüenza”, se han escuchado cuando el edil ha aparecido en la Plaza del Ayuntamiento, al tiempo que algunos participantes en la concentración se encaraban con él.