La presunta contabilidad B del PP recogida en el pendrive que Luis Bárcenas entregó al juez fue elaborada en la década del 90 y no ha sufrido una “manipulación posterior”, según un informe de la Policía científica, del que da cuenta este jueves El Mundo.

Las aplicaciones informáticas y el formato de los archivos
Dos peritos examinaron los 13 archivos contenidos en el pendrive con datos sobre cuentas suizas, gastos electorales y de sedes provinciales del PP, así como de una contabilidad paralela, entre 1993 y 1996.

Los especialistas han concluido que “el formato de los archivos y las versiones de la aplicación Excel usadas corresponden con las existentes en el momento que consta como última modificación de cada uno de los ficheros. En los casos en que ha podido determinarse además el sistema operativo utilizado también coincide con el existente en la época. En aquellos archivos en que se ha obtenido información adicional [...] no se ha observado la existencia de discrepancias entre los datos adicionales obtenidos del formato binario de los ficheros (metadatos) que pudieran indicar una manipulación del contenido de los mismos posterior a la fecha que consta como última modificación”.

Algunas incongruencias
Hay archivos con modificaciones posteriores que presentan algunas incongruencias, como uno referido a la contabilidad de 1993, que pese a ser modificado por última vez en abril de ese año, incluye datos de ingresos y pagos que llegan hasta diciembre. Es el caso, también, del archivo denominado BARCE93.xls, que incluye las cuentas de ese año  y cuya última modificación fue en abril de 1997. Además,  tros tres archivos con nombre distinto contienen los mismos datos contables de 1993. Otro archivo, correspondiente a 1994 (BARCE94.xls) fue modificado por última vez en 1998 y, en cuanto a la contabilidad B de 1995, la última modificación de BARCE95.xls es de 1998.

El informe policial no aclara de qué ordenador de Bárcenas procedían los archivos, pero sí precisa que solo tres de los 13 archivos fueron guardados directamente en el pendrive. El resto fueron “copiados o movidos desde otro soporte”, lo que encajaría con la versión de Bárcenas de que estaban en el Toshiba cuyo disco duro destruyó el PP y que no permitía el acceso directo con pendrive al no tener puerto USB.