Ya lo dice la canción: uno de enero, dos de febrero, tres de marzo, cuatro de abril, cinco de mayo, seis de junio, siete de julio, San Fermín. Así que ya sabes lo que toca: a Pamplona hemos de ir. Hoy arrancan los Sanfermines 2018 y como cada año, la plaza del Ayuntamiento de Pamplona viste sus mejores galas para dar comienzo a estas fiestas con el ya archiconocido chupinazo a cargo del Motxila 21, grupo musical de la Asociación de Síndrome de Down de Navarra, elegido en votación popular. 

No existe en un día como hoy, nadie que se pase por las calles de Pamplona sin el atuendo correspondiente: traje blanco, fajín y lo más importante, pañuelo rojo. Pero, ¿cuál es el origen de este atuendo? 

La razón por la que se va de blanco

Según informa la web Sanfermines.net, el origen del traje de pamplonica que se usa hoy en día, es bastante incierto. Algunos lo atribuyen a los socios de la Peña La Veleta fundada en el año 1931 por gente de origen humilde, de clase obrera en su mayoría. En la necesidad de buscar un atuendo que les distinguiese del resto de peñas de las fiestas, decidieron optar por el traje blanco (una prenda fácil de conseguir y con un precio muy económico) para diferenciarse.

Pero también parece que hay otra atribución a la vestimenta porque hay quien lo relaciona con el atuendo de los chistularis de Biarritz, aunque ellos llevan una boina roja, con los joteros que actuaban en el Gayarre de los años 30, o los famosos pelotaris.

Que no falte el pañuelo rojo

Si hay un color característico de los Sanfermines es sin duda el rojo.  Según manda la tradición, antes del chupinazo debe llevarse en la muñeca y una vez inauguradas las fiestas, el pañuelo debe ir anudado al cuello hasta que se entonce el archiconocido Pobre de mí, con el que se terminan las fiestas.

También en cuanto a su significado y simbolismo tampoco hay un consenso ni un hecho histórico que lo sitúe en el tiempo.Según publica también esta web, el color rojo del pañuelo podría interpretarse como un recuerdo del martirio de San Fermín, que murió decapitado y en este caso, el rojo simbolizaría la sangre del Santo.

Otro también lo asocian al color de la bandera de Navarra, y aunque algunas peñas como peñas se identifican por otros colores en sus pañuelos (por ejemplo La Única lo lleva verde y la de las peñas La jarana y el Txako azules) el color rojo es el que se considera como tradicional.

En cuanto al borado, muchos tienen en sus pañuelos la figura de San Fermín, otros bordan el escudo de su peña y algyunos, el escudo de Pamplona o Navarra.