Año nuevo, manías viejas, nombres gastados, actitudes cansinas. Lo de Donald Trump con el cambio climático no sería noticia si no fuera porque hablamos de hombre más poderoso del planeta. La última tuvo lugar el pasado 28 de diciembre. Ese día, Trump publicó un tuit desde su ya famosísima cuenta. Desde el mismo medio que utiliza para amenazar a Kim Jong Un por llamarle gordo, volvió a negar el cambio climático. Y lo hizo con el argumento más lamentable de todos los lamentables argumentos que ha esgrimido. En el este va a ser la noche más fría desde que se tienen registros. Quizá podríamos utilizar un poco de ese Cambio Climático para calentar nuestro país, mientras otras naciones están gastando miles de millones para protegerse. ¡Abríguense!”, concluía divertido el amigo Donald.

En un parte tenía razón

Las últimas noches del año fueron gélidas en algunos estados norteamericanos. En algunas ciudades de Minesota se registraron temperaturas de menos 40 grados centígrados. Menos 35 en otras de Nueva York y 20 grados bajo cero en Detroit.
Pero solo un irresponsable o un ignorante, por no decir un malintencionado, puede relacionar calentamiento global exclusivamente con calor.
Que la temperatura de todo el planeta ascienda no quiere decir que , en el proceso, todo el planeta registre temperaturas más elevadas. La afectación del fenómeno a procesos como las corrientes marinas o del aire atmosférico puede desencadenar el proceso inverso. De esta manera, el calentamiento global puede hacer que en ciertas zonas las temperaturas bajen drásticamente.

Es simple. Una cosa es la meteorología y otra muy distinta es el clima

Quizá sea una distinción demasiado complicada para algunos. Pero si lo que quieren es cifras, debería valerles que por cada récord de frío en Estados Unidos, se han batido tres de calor en los últimos años.