Las familias españolas tienen su patrimonio en ladrillo (vivienda, terrenos, locales). Un fenómeno casi único en Europa que tiene varias explicaciones y una de ellas es sociológica, dado que en los primeros años de la Democracia este era un país pobre con una escasez endémica de vivienda y una Ley de alquiler que permitía dejar a los propietarios en la calle en cualquier momento. Por tanto existía un miedo atávico 'a quedarse en la calle". En cuanto los salarios empezaron a crecer y la gente empezó ahorrar solo había un objetivo: tener una casa, y aunque la ingente política de construcción de vivienda de protección oficial desarrollada por los Gobiernos de Felipe González atenúa en grandísima medida la escasez de vivienda, fue la entrada en el euro la que disparó el afán comprador.

El euro, los bajos tipos y empleo
Tras la entrada de España en el euro los tipos de interés bajaron de una tacada nueve puntos y, de esta forma, muchas familias que no podían permitirse una hipoteca al 16 o 18% se encontraron con hipotecas al 3 o 4 %. Empezó el boom de la construcción que a su vez llevó al paro a las tasa más bajas de nuestra historia, con un 8% en el año 2.007 y Gobierno Zapatero. Con empleo y crédito barato el mercado inmobiliario español se convirtió en un festival que degeneró en una burbuja cuyo estallido nos tiene ahora hundidos. En España se construían el 30% del total de viviendas que se construían en toda Europa, más viviendas que en Alemania y Francia juntas que suman 150 millones de habitantes mientras España tenía 42 millones. Todos nos hipotecamos.

Y ahora todos perdemos
La Asociación de Predicción Económica (Ceprede) ha hecho público un estudio recogido por Europa Press, según el cual las familias españolas han perdido 75.000 euros de patrimonio en los cinco años que llevamos de crisis. En los años 2.007-2.008 el patrimonio medio familiar en España era de unos 320.000 euros, ahora se situa en 245.000 porque el valor de las viviendas en España se estima en esa época en 5 billones de euros y se ha depreciado entre un 25% y 30% como media en toda España. Hay un dato que refleja el furor por la vivienda que se instaló en este país, más del 50% de los activos (riqueza) de los hogares se corresponde con la vivienda principal en propiedad y solo el 10% a activos financieros (dinero en el banco).

Por eso los alemanes dicen que los españoles somos más ricos
El pasado invierno se publicó un informe en Alemania, del que se hicieron eco varios medios de comunicación, en el que se afirma que las familias españolas eran más ricas que las alemanas al computar su patrimonio. Como el 80% de los españoles tiene un inmueble en propiedad frente al 40% de los alemanes -más proclives al alquiler-, sin empacho afirmaron que éramos más ricos dentro de una campaña contra los programas de rescate a España. Lo que ocultaron esos informes alemanes es que la inmensa mayoría de los españoles somos propietarios de una hipoteca, no de una vivienda, por tanto no tenemos patrimonio sino deuda. Es decir, mientras que la mayoría de los alemanes no deben dinero al banco por créditos o hipotecas, la mayoría de los españoles  si debemos al banco en forma de cuota hipotecaria o créditos al consumo. Y el que debe no tiene.