El escenario elegido fue la Casa de la Cultura de Gilena (Sevilla), pero esta vez no estaba a rebosar como en otras citas importantes del sindicato. Tras un día y medio de debate a lo largo del fin de semana de los documentos que han de fijar el marco de actuación del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT) en los próximos años, los asistentes al cónclave daban ayer por concluido su trabajo congresual en un ambiente marcado por la marcha del histórico dirigente Diego Cañamero, pero también por la ausencia de un símbolo emblemático del mismo como Juan Manuel Sánchez Gordillo, alcalde de Marinaleda. El sustituto de Cañamero será Óscar Reina. En la primera sesión el todavía portavoz Diego Cañamero realizó una breve intervención breve de despedida ante un auditorio donde destacaban otras ausencias como las de la líder de Podemos, Teresa Rodríguez, el ex Defensor del Pueblo José Chamizo, delegados de las CUP catalanas o dirigentes del PCE e Izquierda Unida. También hubo delegados que echaron de menos la presencia del dramaturgo Salvador Távora. DELEGACIONES SINDICALES DE OTRAS CCAA El congreso sí contó, en cambio, con la presencia  de distintas delegaciones de otras organizaciones sindicales como Valencia, Euskadi o Galicia, cuyos portavoces intervinieron ante el plenario. Juan Manuel Sánchez Gordillo estaba convocado, como miembro natural del Comité Nacional, pero no no asistió, al igual que no lo hizo Auxiliadora Honorato, miembro del Consejo Estatal de Podemos y de la dirección del sindicato. Pero el hecho quizá más llamativo –e inédito en la historia congresual del antiguo SOC y actual SAT– fue la ausencia de una representación significativa de Marinaleda, el enclave más legendario del sindicalismo jornalero andaluz. Algunas fuentes conocedoras del proceso congresal relacionaban –pero no confirmaban– esa falta de representación con el rigor tal vez excesivo de la organización al vincular la participación de los delegados con el requisito de estar al día en el pago de las cuotas. EL NUEVO PORTAVOZ El portavoz elegido, Óscar Reina, es portavoz provincial del SAT, también lo ha sido del área de Juventud y actualmente cogobierna en Gilena con IU, ostentando la delegación de Deportes. Su formación, Alternativa por Gilena, proviene de una escisión de la CUT-IU de su localidad y ahora mismo está liberado como concejal por este ayuntamiento. Su perfil es de una persona joven que ha estado en muchas movilizaciones del sindicato, aunque, según fuentes del sector crítico con Cañamero, "con escasa experiencia concreta en cooperativas ocupadas o en otras movilizaciones de envergadura". Esas fuentes aseguran que "la unión local de Gilena no es precisamente de las más numerosas y activas en conflictos laborales, y por eso se esperaba alguna propuesta desde la uniones locales que desarrollan una labor sindical más estructurada como Morón de la Frontera o Sevilla capital". En todo caso, el reto que tiene ahora Reina es superar la crisis que vive actualmente el sindicato y recuperar a quienes se han ido alejando del mismo en los últimos meses. En todo caso, en sus primeras declaraciones en Kaosenlared el nuevo portavoz recalcó “que la lucha está en la calle y que los grandes cambios nunca vienen desde arriba”.