María Silva Cruz apodada "La Libertaria" fue una anarquista de Casas Viejas (hoy Benalup-Casas Viejas) en la provincia de Cádiz. Nieta del dirigente de la CNT Francisco Cruz Gutiérrez "Seisdedos" y casada con un periodista que murió en Cartagena durante la Guerra Civil Española, Libertaria participó en los trágicos sucesos de su pueblo natal en enero de 1933 de los cuales logró escapar de las fuerzas represivas. Encarcelada en Medina Sidonia, fue fusilada en la laguna de la Janda en 1936.

Descripción de Federica Montseny
De ella escribió, la también anarquista y ministra de Sanidad y Asistencia Social en el gobierno de Francisco Largo Caballero en la II República española, Federica Montseny:
"Tal como es, llena de poesía y tragedia, penetra en la inmortalidad. Es la encarnación y el símbolo del martirio de España. Mariana de Pineda representa un momento de la conciencia y de la vida española. María Silva es la voz, la carne sangrante de un pueblo crucificado".

La Junta va a exhumar sus restos
Ahora, la Junta de Andalucía quiere rescatar sus restos del olvido y de la marginación. El Gobierno andaluz ha iniciado los trabajos de exhumación de una fosa en Paterna de Rivera (Cádiz) donde podría estar el cuerpo de María. Los trabajos de exhumación en la fosa hallada en Paterna han comenzado con el objetivo de "individualizar y estudiar antropológicamente los restos de un mínimo de 10 personas". El Ayuntamiento de Paterna y el historiador José Luis Gutiérrez Molina creen en la posibilidad de que una de esas personas sea María Silva Cruz, una persona crucial para entender el final de la República, la represión franquista y también la lucha por rescatar la memoria histórica de España.

Sucesos de Casas Viejas
María Silva nació el 20 de abril de 1915 en el municipio gaditano de Benalup, entonces conocido como Casas Viejas, y era nieta del carbonero y dirigente de la CNT Francisco Cruz Gutiérrez, conocido como Seisdedos. María que casi portaba un pañuelo rojo y negro, era recriminada por ello por los guardias. El 11 de enero de 1933 la choza de Seisdedos fue quemada por guardias de asalto de la República que prendieron fuego a la casa con una decena de personas dentro, entre ellas María Silva, quien junto a un niño pudo escapar y sobrevivir a la tragedia en la que murieron su abuelo y otros familiares.

Objetivo de la represión franquista
"Libertaria" fue detenida y encarcelada e interrogada. El mito de la Libertaria trascendió sobre todo entre los anarquistas. se dice que todos los presos estaban enamorados de ella. Fue precisamente en la prisión de Medina Sidonia, donde María conocería a quien iba a ser su futuro compañero, el anarquista y periodista Miguel Pérez Cordón, encarcelado por recoger y trasladar donativos de los pueblos cercanonos praa los afectados por los trágicos sucesos de Casas Viejas.

Cruel masacre
Según relató el escritor Ramón J. Sénder, María contó en su declaración que fue a la casa de su abuelo para ayudarle y ese momento comenzó el tiroteo, en la oscuridad de la choza. Ella, presa de pánico y miedo, huyó por el corralito junto con su primo, no explicándose cómo pudo hacerlo. Más tarde oyó grandes tiroteos y supo de la quema y muerte de su padre ante la choza, en cruel masacre. Estos sucesos provocaron una gran conmoción e indignación. Numerosos periodistas acudieron al pequeño pueblo gaditano, convirtiendo a María Silva en un símbolo de la libertad. Por ello el sobrenombre de "Libertaria" por el que históricamente se la conoce. A partir de ese instante, María y su pareja, se convirtieron en objetivo de la represión franquista.

Tragicos sucesos del incendio de Casas Viejas. Foto Junta de Andalucia



Fusilada tras el golpe de Estado franquista
Gutiérrez Molina relata que los testimonios orales han situado la muerte de María Silva en 1936, sólo un mes después del golpe de estado del 18 de julio, cuando fue capturada y fusilada, según algunas fuentes, en la laguna de la Janda, en el término municipal del pueblo vecino de Medina Sidonia, donde ella residía, aunque este extremo nunca ha sido confirmado. El historiador ve "como una posibilidad con muchos condicionantes" que el cuerpo de María Silva se encuentre en la fosa común del cementerio de Paterna, ya que se sabe que en aquellos días algunos de los cuerpos fusilados en la laguna de Medina fueron llevados al camposanto de la localidad vecina.

38 desapariciones
La excavación iniciada estos días, que se retoma este lunes con la supervisión del arqueólogo Jesús Román, pretende atender las reclamaciones del Ayuntamiento y de varios familiares de Paterna, donde su asociación de memoria histórica calcula que hubo hasta 38 desapariciones. Los trabajos preliminares iniciados en 2014 permitieron determinar que en un área rectangular sin edificar de seis metros de largo y casi cuatro de ancho, donde los testimonios orales situaban una fosa común con represaliados, se encontraron unos huesos de, al menos, tres personas diferentes. La ausencia de ataúd, la falta de señalización y registro sobre estos restos, y la aparición de cuerpos de distintas personas en el mismo sitio determinaron que se trataba de enterramientos hechos de forma simultánea propios de un acto violento como la represión de la Guerra Civil.

Dudas y esperanza en que sus restos se hallen en esta zona excavada
Según relata Gutiérrez Molina, María Silva fue detenida el 19 de agosto de 1936, pero no hay unanimidad sobre donde fue asesinada y qué ocurrió después con su cadáver. "Muchos creen que la mataron en la laguna de Medina y sobre su cuerpo, para unos fue arrojado a una fosa en el ventorrillo del Retín o quedó en la propia laguna; pero para otros, su cuerpo fue devuelto a Paterna, en cuyo cementerio fue enterrada", explica el historiador. Y es ésta última versión la que de esperanza para creer que los restos de La Libertaria pueden encontrarse en esta fosa que comienza a ser exhumada ahora.

Su hermana, de 98 años, vive en Francia
"En esta fosa no debe de haber muchas mujeres ya que, además de María Silva, sólo se habla de una familia gitana con dos hijas que pudieron ser arrojadas en ella", añade Gutiérrez Molina. El historiador cree que si aparecen los huesos de una chica joven será fácil determinar si es o no María Silva porque una de sus hermanas, de 98 años, vive aún en Francia y sería posible hacer pruebas de ADN.

Su hijo no lo verá, murió hace dos años tras buscarla tenazmente
Si finalmente se confirma el hallazgo llegará tarde para su hijo Juan Pérez Silva, quien murió hace dos años, tras dedicar gran parte de su vida a buscar los restos de su madre y a luchar judicialmente para que la Libertaria fuera declarada oficialmente muerta, algo que un juzgado de Chicana decretó en 2011. Cuatro años antes Juan Pérez trató también de que la muerte de su madre fuera esclarecida judicialmente con una denuncia ante la Audiencia Nacional, que llegó a atender inicialmente el juez Baltasar Garzón, aunque después se inhibió y un juzgado de instrucción terminó archivándola.

Gutiérrez Molina ensalza la lucha de Juan, el hijo de La Libertaria, como un ejemplo ya que, según recuerda, el 50 % de los fusilados en la Guerra Civil española ni siquiera están reconocidos oficialmente como muertos.