En vez de apostar por la educación temprana sobre la violencia de género, y tras haber cerrado el Instituto de la Mujer, el Partido Popular responsabiliza a las mujeres de la violencia machista por su comportamiento. La fundación Mujeres en Igualdad, dependiente del partido como se recoge en su web, considera que “la promiscuidad, y el comienzo temprano de las relaciones (sexuales)” son “factores de riesgo” que aumentan la posibilidad de que las jóvenes sufran violencia de género. “Un emparejamiento temprano” y “una maternidad prematura (15-20 años)” son otras de los comportamientos que se mencionan y que pueden aumentar el riesgo de sufrir violencia machista.

Comportamientos “de riesgo”
Como recoge ElDiario.es, Mujeres en Igualdad, en su guia de 2011, Las jóvenes como nuevas víctimas también considera que la “baja autoestima, escasa asertividad, distanciamiento emocional, síntomas de ansiedad, dependencia emocional excesiva, trastornos de la conducta alimentaria, depresión crónica” son factores de riesgo ante un posible caso de violencia machista. Del mismo modo, el entorno en el que muevan las jóvenes puede ser también considerado de riesgo, como puede ser la “pertenencia a pandillas violentas o grupos cerrados y clandestinos, exposición reiterada a la violencia en comunidad”.



Los expertos, en contra
Diversos expertos en violencia de género, consideran que estas visiones no contribuyen a resolver el problema, “la culpa de los malos tratos es de la sociedad machista y del maltratador, nunca de la víctima”, considera una experta en género y juventud citada por el periódico digital.

Para Miguel Lorente, exdelegado del Gobierno para la violencia de género, “con esta argumentación se está imponiendo un criterio moral. Se busca desviar la atención al cuestionar las agresiones que sufren las mujeres teniendo en cuenta su comportamiento”. Del mismo modo explica que “en el año 88 se insistía mucho en el perfil de la persona maltratada. Se planteaba que era una mujer con baja autoestima, dependiente, depresiva. Al final se llegó a la conclusión de que estas características eran las consecuencias de la violencia de género, no las causas”.

Sobre las variables educativas y socioeconómicas que nombra la guía de Mujeres en Igualdad, los expertos consideran que existen malos tratos en todas las clases sociales, “aunque dependiendo del nivel económico cambia el tipo de agresión”. “Mientras que en un perfil socioeconómico más bajo el tipo de maltratador es una personas autoritaria, ejerce una violencia física más violenta y más directa. Al subir en la escala socioeconómica es un agresor más encubierto, más psicológico, más perverso”.

Sin fuentes y desactualizada
En la guía Las jóvenes como nuevas víctimas no se recogen las fuentes en las que se han basado sus recomendaciones y factores de riesgo. Según se ha explicado desde la fundación Mujeres en Igualdad, la información provino de diversos estudios de la Universidad del País Vasco y de la de Maryland (Estados Unidos). También han anunciado que se revisará la guía publicada en 2011 ya que, según indican, su organización no defiende que la promiscuidad sea un factor de riesgo en la violencia de género.