Desde el Ministerio de Sanidad y Política Social y desde el Ayuntamiento de Madrid se ha dado la voz de alarma ante la dura ola de calor que azota estos días la práctica totalidad de la Península Ibérica. Las recomendaciones buscan insistir en la importancia de concienciar a la población de los peligrosos efectos que las altas temperaturas pueden tener sobre su salud. Algunos de los consejos útiles y fáciles de cumplir que promulgan las instituciones son las siguientes:

  1. Beber abundantes líquidos, por lo menos tres litros de agua al día aunque no se tenga sed.

  2. No abusar de los líquidos que contengan cafeína o grandes cantidades de azúcar, así como evitar también el alcohol.

  3. Permanecer el mayor tiempo en lugares frescos, a la sombra o climatizados. Mantener las persianas bajadas y refrésquese cada vez que lo necesite con duchas o baños de agua fría.

  4. Evitar la realización de esfuerzos físicos en las horas de más calor. Si se quiere realizar alguna actividad física o deportiva es aconsejable limitarla a las primeras horas de la mañana o al atardecer. Tras la actividad, reponga los líquidos de forma adecuada. Si debe realizar actividades en el exterior durante las horas de sol, no olvidar descansar periódicamente y la protección solar.

  5. Usar ropa clara, ligera, holgada y que deje transpirar. Si necesita salir en las horas de más calor, protéjase del sol llevando sombrero, gafas de sol y protector solar con un índice de protección solar mínimo de 15 que deberá aplicarse aproximadamente 30 minutos antes de salir.

  6. Nunca dejar a nadie (especialmente los grupos de riesgo más alto) en un vehículo estacionado y cerrado.

  7. Consultar al médico ante cualquier síntoma que pueda estar relacionado con las altas temperaturas.

  8. Mantener las medicinas en lugar fresco, el calor puede alterar su composición y su efecto


También, tanto el Ministerio como el Ayuntamiento hacen un llamamiento especial para vigiar a personas que se encuentran dentro de grupos de riesgo como bebés y niños pequeños, ancianos y personas con enfermedades mentales o físicas que pueden agrabarse con el calor y la desidratación. Es recomendable no dejar a personas de estos grupos desatendidas durante los momentos de mayor temperatura.