Este miércoles, ha tenido lugar en CaixaForum Madrid el I Congreso de la Mujer Empleo, Emprendimiento y Microempresas organizado por AEMME (Asociación Española Multisectorial de Microempresas). El principal objetivo del evento es lograr una mayor integración del proyecto, integrando a nivel nacional e internacional la posición de profesionales y empresas tratando de involucrar a todos los actores sociales en la igualdad de mujeres en la sociedad. Para ello, desde la AEMME defienden que la mujer ha de disponer de una independencia económica como profesional y empresaria y para ello logre la mejor opción para su desarrollo; concilian de la mejor manera la familia y el trabajo.

Lo que se pretendía en este I Congreso de la Mujer ha sido fomentar el emprendimiento femenino aportándole a cada una de las asistentes aquellas pautas y directrices que serán de gran uso en su futuro como empresarias.

Por ello, se ha contado con una interesante lista de ponentes y asistentes que han aportado su experiencia personal, además de útiles consejos. Como lo compartido por Manuel Campo Vidal, periodista y presidente de la escuela de negocios Next International Business School, donde dirige el Máster en Comunicación Avanzada y Marketing Digital. Y también es director del Instituto de Comunicación Empresarial. Su intervención se ha centrado en la importancia de la comunicación y saber controlar y conocer cómo manejar una situación en la que sea esencial un buen discurso.

Campo Vidal ha querido destacar lo importante de saber comunicar, y por ello, de conocer nuestras emociones. Lo importante de nuestro discurso es saber expresarlo, y lo esencial para saber comunicar es conocer qué es lo que estamos diciendo. El punto clave de un mensaje es tener pleno conocimiento de lo que estamos diciendo de tal manera que se proyecte una confianza y una seguridad que irremediablemente “capte a la gente”, como ha afirmado Manuel Campo Vidal. 

Vender y actuar

Todos, a lo largo del día, nos encontramos en infinidad de situaciones distintas en las que tenemos que actuar en función de las personas con las que estemos en ese momento y constantemente tenemos que “vendernos” a nosotros mismos. Pretendemos captar la atención de los demás al contar nuestras experiencias o algún detalle personal, de tal manera que, sin querer o sin que esa sea la principal intención, nos "vendemos" ante los demás. 

Para emprender no sólo es necesario saber comunicar sino conocer a nuestros clientes potenciales. Y, sobre todo, para conseguir que nuestro proyecto y nuestro esfuerzo tengan su recompensa hay tres cosas claves que hacer: dejar de pronosticar el fracaso, centrarse en nuestro éxito. Por otro lado, no hay que ver competencia, sino oportunidades de cooperación. Y para finalizar, hay que saber reconocer los logros ajenos.