En apenas unos días, Sergio Camello ha firmado dos dobletes consecutivos. Primero marcó dos veces contra el Barcelona en el Camp Nou, incluyendo el gol número 1.000 del Rayo Vallecano en Primera División. Después volvió a hacer dos ante el Racing de Santander. Son cinco tantos en cuatro jornadas y ocho en nueve encuentros si ampliamos el plano. Un arranque que permite decir, sin demasiado montaje de posproducción, que el delantero atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera.
Pero aquí veníamos a hablar de cine.
Hay futbolistas que después de un partido se ponen una serie para desconectar. Camello parece incapaz de limitarse a eso. Él ve la película, la puntúa y, si procede, entra en Letterboxd a explicar por qué acaba de entusiasmarse, aburrirse o sufrir una pequeña crisis existencial.
De Vallecas a Letterboxd
Su perfil de Letterboxd cuenta actualmente con más de 10.000 seguidores y 182 películas registradas. Sus cuatro favoritas ya ofrecen algunas pistas: Big Fish, Little Miss Sunshine, Little White Lies y Finding Neverland. No es exactamente la selección cinematográfica que uno imaginaría colocando al azar cuatro pósteres de Tarantino en una pared.
Hay sensibilidad por las familias imperfectas, los personajes que viven ligeramente desplazados del mundo y esa frontera borrosa entre realidad, memoria y fantasía. Sacar conclusiones psicológicas de cuatro películas sería hacer trampas. Decir que Camello tiene gusto, en cambio, entra dentro del terreno de juego.
Su actividad reciente confirma además que no estamos ante un perfil abierto para la foto. El 17 de agosto puntuó Slumdog Millionaire con cinco estrellas; en julio aparecen Only Lovers Left Alive, Trainspotting y Climax. En agosto se metió también con 28 Years Later y con The Odyssey. Y el 7 de septiembre, apenas dos días después de su doblete al Racing, todavía encontró tiempo para ver y reseñar The Beloved. Fútbol, recuperación y cuatro estrellas. La vida moderna.
Lo mejor de su Letterboxd, sin embargo, no son las películas. Es Camello.
Un crítico sin corbata
Porque el delantero escribe exactamente como cabría esperar que hablase con sus amigos. No hay rastro del crítico solemne que contempla una película francesa mientras acaricia lentamente una taza de café.
Cuando ve Trainspotting con varios compañeros del Rayo explica la emoción de enseñarles por primera vez una película que adora. En aquella sesión estaban Unai López, Iván Balliu e Isi Palazón. Un día antes había escogido Climax, de Gaspar Noé, mientras estaba en Edimburgo con Isi. El vestuario del Rayo, descubrimos así, tiene ocasionalmente cinefórum.
Su forma de escribir mezcla entusiasmo, tacos, anécdotas, fútbol y asociaciones completamente inesperadas. Sobre Summer 1993, de Carla Simón, llegó incluso a utilizar una metáfora de suplentes que esperan durante años en el banquillo hasta recibir su oportunidad. Es difícil escapar del oficio.

Reseña de 'Summer 1993' por Sergio Camello.
Y ahí está precisamente el encanto del perfil. Camello no intenta convertirse en Carlos Boyero después de los entrenamientos. Letterboxd funciona porque allí aparece una versión del futbolista prácticamente inexistente en las entrevistas posteriores a un partido: desordenada, entusiasta, contradictoria y personal.
Puede emocionarse con Master and Commander por los recuerdos ligados a su padre, entusiasmarse con Bong Joon-ho, reivindicar a Sabina, lanzarse a Trainspotting con sus compañeros o destrozar una película que años atrás recordaba como maravillosa.
Ahora mismo, además, la historia ofrece una coincidencia demasiado bonita para ignorarla. Sergio Camello está puntuando muy alto dentro y fuera de Letterboxd.
En la plataforma reparte estrellas. En el Rayo, últimamente, reparte goles.
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