Isabel García Tejerina es la ministra ciega, sorda y muda respecto a todas las crisis que afectan a su cartera. Lo ha sido con el problema de la sequía y lo es ahora, en medio de la polémica por los problemas para la salud y el maltrato animal desvelado por Jordi Évole en Salvados, el pasado domingo, en su reportaje sobre una granja de El Pozo.

El periodista ha mostrado este jueves su indignación, en Al rojo vivo, de La Sexta, después de las declaraciones, el martes, de García Tejerina en Los Desayunos de TVE, en las que negó el problema y salió en defensa de la empresa El Pozo.

Tejerina sale en defensa de El Pozo
Al ser preguntada por la problemática de las granjas, la ministra empezó admitiendo que ella no vio el reportaje, pero añadió que el programa de Jordi Évole “no hace justicia porque ponía como una explotación lo que realmente es un centro -por lo que me han contado- donde a los animales enfermos se les separa precisamente para dar garantía a los consumidores”.

García Tejerina añadió que las explotaciones de porcino españolas son “líderes a nivel mundial”, y que se trata de “un sector puntero” que cumple con todos los estándares europeos.

La defensa de Tejerina iba en la línea de la versión de El Pozo, que como la ministra, se negó a dar su valoración para el programa. La empresa negó todo y aseguró que
“los animales que aparecen en las imágenes grabadas fueron sacrificados sanitariamente en la propia granja, conforme a la legislación, y no han entrado en la cadena de producción de El Pozo, como el programa deja entrever”.



Évole criticaba en las redes que la ministra no abriera una investigación tras la gravedad de lo denunciado en Salvados.








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