Poco a poco se van conociendo las opiniones sobre los nuevos miembros del Gobierno de Mariano Rajoy. La verdad es que, por el momento, la que más comentarios, prácticamente todos negativos, es la ministra de Defensa, María Dolores Cospedal.

Precisamente, al margen de su trayectoria como secretaria general del PP con sus "finiquitos en diferido", o su anterior presencia en el Senado con preguntas ridículas a quien ocupaba el cargo de titular de Defensa, en Castilla-La Mancha se recuerda su paso por la presidencia como el de los recortes y experimentos, o viceversa, conviertiendo aquella región en una suerte --o desgracia- de laboratorio de ideas, tal y como ha ido informando ELPLURAL.COM.

Por ello, conocer lo que piensa la ciudadanía acerca de este nombramiento y más allá de concienzudos análisis periodísticos, adquiere mayor relevancia. Tampoco en este apartado Cospedal sale bien parada. El último ejemplo se puede ver en el muro de Facebook de la actriz Beatriz Rico.

'La señora Cospedal y la Guadaña'

En un artículo titulado "La señora Cospedal y la guadaña", Rico reconoce no ser "fanática" de nada y, aclara, "mucho menos en política, donde quien más quien menos parece tener muertos en el armario". Desde su posición de observadora tranquila, viendo las caras de los representantes públicos, es capaz de distinguir cuáles le "resultan simpáticas". En el caso de la recién nombrada responsable del Ministerio de Defensa, la actriz lo tiene claro: "Esta señora me da miedo, mucho miedo".

Recuerda que empezó a provocarle ese temor "cuando quiso cerrar las urgencias en zonas rurales (se imaginan un hombre con infarto o derrame cerebral teniendo que ser trasladado desde su pueblo a la ciudad más cercana. Vayamos mirando tanatorio, pues...)" e, incluso, en el mismo texto, menciona el "impacto" que le produjo cuando un "juez defendiendo a los ciudadanos de sus gobernantes" decidió no dar el visto bueno a ese medida.

'Jugar' con la Sanidad Pública

Beatriz Rico, a quien se puede ver en el Teatro Bellas Artes de Madrid participando en la obra 'Qué bello es morir', también habla de las "afrentas" de Cospedal a la sanidad en Castilla-La Mancha: "intención de cerrar la planta de oncología infantil y tener que trasladar a los niños enfermos a otra comunidad, 115 millones destinados al hospital que terminaron sirviendo para pagar facturas de publicidad (denunciado por la Junta) y, algo que me erizò el vello, una foto de pacientes recibiendo quimioterapia hacinados en pupitres". Demuestra estar al tanto de lo que ocurre porque no olvida la deuda que ha dejado de su epoca de presidenta o del "escándalo en TV Castilla La Mancha" porque, como indica, "nada me parece tan grave como jugar con la gente enferma".

A modo de conclusión dice que "casi hasta estoy echando de menos a Morenés". Más alto se puede decir; más claro, imposible.