Mientras su nombre suena en diferentes quinielas para volver a la primera línea política, Esperanza Aguirre incremente su actividad pública y este martes ha tenido una agenda muy intensa en los medios con entrevista a Ana Rosa Quintana en Tele 5 y un encuentro digital en elmundo.es. Pero antes ha tenido tiempo de lanzar en Twitter uno de sus clásicos ataques a los sindicatos, aunque en un momento bastante inoportuno.

Mentando la soga en casa del ahorcado...
La todavía presidenta del PP de Madrid ha escrito en varios tuits que estaba "deseando ir" a los juzgados "a declarar para que los madrileños sepan quiénes son los que entorpecen el aprendizaje de inglés de sus hijos: los sindicatos". "La mayoría de nuestros escolares tras 10 años de clases de inglés apenas mantienen una conversación, culpa del sistema educativo socialista", ha escrito también. Como era de esperar, numerosos internatautas le han recordado a Aguirre el nivel de inglés de su compañera de filas Ana Botella, educada en un colegio religioso privado. ¿Cómo ha podido Aguirre -que suena también como posible candidata a la alcaldía que ahora ocupa la esposa de Aznar- poner ese capote tan obvio contra su propia compañera?



UGT pide reclama los mismos requisitos para los profesores
El conflicto judicial que ha provocado la pataleta de Aguirre y su inoportuno tuit es el de la querella que FETE-UGT ha presentado contra ella y contra la consejera de Educación, Lucía Figar, a las que acusan de prevaricación en la contratación de profesores nativos para dar clases de inglés en los colegios bilingües. El secretario general de FETE-UGT de Madrid, Eduardo Sabina, advierte en primer lugar que el programa de educación bilingüe del que tanto presume el Gobierno regional no llega ni a un tercio de los centros. Y luego explica que si se contratan a profesores exranjeros debe hacerse "por la vía ordinaria" como ocurre con los españoles, porque no puede ser que se prescinda de forma creciente del personal educativo que ha tenido que superar sus pruebas mientras que se contrata por vía extraordinaria a nativos ingleses.

Sabina apunta también que aunque el Gobierno regional alega que son profesores auxiliares para idiomas algunos de ellos están impartiendo enseñanzas curriculares (matemáticas, ciencias naturales, etc.) cuando no saben castellano como están alertando algunos padres.