Pedro J. Ramírez escribe este domingo su última Carta del Director desde El Mundo, en la que enumera los éxitos del diario bajo su mandato con cifras y señales y vuelve a señalar como causantes de su salida forzada a Mariano Rajoy -por las informaciones sobre los sobresueldos en negro del PP que el ahora presidente del Gobierno también habría cobrado- y a la Casa del Rey, a causa de las exclusivas que apuntan a la infanta Cristina como un factor importante en el entramado Nóos.

Rajoy, detrás de la operación para quitarle la silla
Así acusa Ramírez al presidente del Gobierno de estar detrás de la operación para desbancarle: “Prefiero que sean otros los que interpreten la secuencia de los acontecimientos desde que volví a ser reportero por un día y reflejé las revelaciones de Bárcenas sobre la financiación ilegal del PP y los sobresueldos de sus jefes; desde que publicamos los SMS de Rajoy instando a ‘resistir’ al ex tesorero aun después de que se descubriera su fortuna en Suiza; desde que el presidente acusó en el Parlamento a EL MUNDO de ‘manipular y tergiversar las denuncias de un delincuente para generar una calumnia’; desde que pocos días después demostramos que quien había ‘manipulado y tergiversado’ había sido él, reproduciendo la suculenta nómina de Bárcenas cuando ‘ya no estaba en el partido’”.

Cospedal
El hasta hoy director de El Mundo señala también a la número dos del PP, al afirmar que sus problemas comenzaron “desde que descubrimos que la Fiscalía investigaba las percepciones del marido de María Dolores de Cospedal en el banco resultante de la fusión con Caja Castilla-La Mancha; desde que ella declarara poco después en sede judicial, sin venir a cuento, que ‘no leía’ EL MUNDO y desde que el Gobierno y la cúpula del PP en pleno boicotearan con ostentación e infamia un acto del significado de la entrega de los Premios Internacionales de Periodismo”.

La mano del Rey
“Nunca sabremos si yo continuaría siendo el director de EL MUNDO de no haber sucedido todo esto y de no haberse entreverado tales episodios con los de Botsuana, Corinna, Urdangarin y la Infanta”, añade Pedro J, dejando a descubierto la mano negra del Rey en la decisión de su salida de El Mundo.

La empresa buscará mejorar su relación con el Gobierno
Ramírez justifica la decisión de los dueños del periódico en una intención de mejorar las relaciones con el Gobierno: “todo administrador debe velar por los intereses de sus accionistas y es innegable que las relaciones con el Gobierno y las demás instituciones del Estado forman parte del marco en el que desarrolla su actividad una empresa periodística e inciden en la marcha del negocio”.

Pedro J. reprocha al Gobierno que “en un momento tan difícil para el sector como éste” no tomara medidas que “paliaran el impacto del desmoronamiento de una inversión publicitaria que –se dice pronto– ha caído en los periódicos desde los más de 2.000 millones de 2007 a los apenas 700 de 2013”.

Le quedaban tres años de contrato
Según asegura Pedro J. “yo no me he ofrecido como víctima propiciatoria” y “han sido los propietarios del periódico quienes, en uso de sus legítimas atribuciones, han decidido poner fin a esta etapa. No estaba, no estoy cansado. Si de mí dependiera habría seguido siendo director de EL MUNDO no ya este año, no ya los tres años más que me quedaban de contrato, sino toda la vida”, añade.

Lo mejor de García-Abadillo, "tiene muchas de mis virtudes"
En su último artículo como director, cargado de loas a sí mismo, Pedro J. subraya que “por encima de todas las cifras” se siente “fieramente orgulloso” y “este es un patrimonio” –puntualiza- que nadie podrá arrebatarme”. Pedro J. no corta su ego ni cuando habla sobre su sucesor en el puesto, quien ha sido hasta ahora su número dos, Casimiro García-Abadillo, de quien apunta que “tiene muchas” de sus “virtudes”.