Javier Limón, con su perro, en una fotografía de Facebook difundida por la Asociacion Protectora Villa Pepa.



Finalmente, Excalibur, el perro de la auxiliar de enfermería contagiada por el virus del ébola, ha sido sacrificado. "Eutanasiado", según la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, que ha utilizado un verbo inexistente pero eufemístico, para confirmar en un comunicado que han llevado adelante su decisión.

"Se ha cumplido con la resolución que indicaba la eutanasia del perro", dice la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid en un comunicado, donde recalcan que previamente ha sido sedado "para evitar su sufrimiento".

"Será incinerado"
El siguiente paso será trasladarlo "para su incineración en una instalación autorizada para ello". "La existencia de este perro mascota, que ha estado en la vivienda en contacto con la paciente afectada por el virus del ébola, de acuerdo con los hallazgos científicos disponibles, supone un posible riesgo de transmisión de la enfermedad al hombre", añade la nota.

"Hallazgos científicos"
El comunicado oficial redunda aún más en esos supuestos "hallazgos científicos": "Según la información científica disponible existen datos que confirman el hallazgo de perros con anticuerpos positivos del virus del ébola, lo que indica que los perros pueden sufrir un proceso de viremia aunque se muestren asintomáticos". "En consecuencia, no existe garantía de que los animales infectados no eliminen el virus a través de sus fluidos orgánicos, con riesgo potencial de contagio", concluye la nota.

Protestas fuera
Fuera del edificio donde residía Excalibur y su familia, las protestas han ido en aumento, así como las cargas policiales, que han acabado con un joven herido en el suelo, que ha tenido que ser atendido por los servicios sanitarios.