Alberto Núñez Feijóo, el popular presidente gallego, se ha dado un plazo para decidir su futuro: el próximo mes de abril. Mientras, deja esta perla: “Aún no decidí mi futuro… nadie preveía esta enorme volatilidad política tras el 20-D”. Lo decía en El Faro de Vigo este domingo.

Casi a la misma hora que se publicaba esta noticia, en Madrid, la baronesa al alza en el PP, Cristina Cifuentes, preguntada por si “el líder del PP es insustituible”, contestaba: “Nadie es insustituible”.

Un gobierno sin Rajoy, para que el 'trágala' del PSOE fuera menos doloroso
La rumorología política está lógicamente disparada. Esa "volatilitad" de la que hablaba Núñez Feijóo alimenta todo tipo de ‘noticias’. Una de las últimas: a los socialistas, y para conseguir su apoyo en el Congreso a un gobierno del PP, solo o en compañía de Ciudadanos, les están asegurando que ya está en marcha, en los círculos dentro del propio PP que pueden hacerlo, la sustitución de Mariano Rajoy por otro candidato que hiciera más ‘digerible’ esa abstención-respaldo para los votantes del PSOE.

¿Y quién sería ese candidato? La apuesta favorita, y que parece más evidente, es Soraya Sáenz de Santamaría. Pero la vicepresidenta tiene dos grandes problemas. Uno, que es tan responsable, cuando menos, como Mariano Rajoy de todas las políticas que han llevado al PP a la pérdida de casi 70 escaños. Y otro, menos evidente, pero más difícil de sortear para ella: su nulo apoyo en el partido fuera de los 185.000 metros cuadrados del complejo de la Moncloa.

Soraya, la candidata 'sin tierra'
Soraya no tiene ningún apoyo territorial. Es más, lo que tiene es la enemiga de buena parte de los barones. O dicho de otra forma, carece del respaldo del partido. Porque su biografía política es la de una ‘fontanera’ criada a los pechos de su actual ‘jefe’ desde que llegó al partido. Si se produjera una pelea interna para la sustitución de Rajoy, y este no pudiera, como su antecesor, imponer su sucesor a dedo, Sáenz de Santamaría tendría problemas frente a los barones, gente con ‘poder’ en la estructura del partido y apoyos entre sus compañeros.

Y en estos momentos, en los que el PP ‘solo’ gobierna en Ceuta y Mellila, La Rioja, Murcia y Castilla y León, las baronías de Galicia y Madrid colocan en una situación muy favorable a sus ocupantes.

Feijóo no sabe lo que quiere
Bien es verdad que la situación de ambos es diferente. Alberto Núñez Feijóo, el presidente gallego se encuentra ante unas elecciones, que se van a producir este mismo año, posiblemente en octubre, y en estos momentos su perspectiva es muy difícil: se descarta que pueda revalidar una mayoría absoluta, o lo que es lo mismo, se descara que pueda seguir gobernando.

La llamada del dinero de la empresa pública
En la entrevista a la que hemos hecho referencia en el encabezamiento de este artículo, realizada en el Faro de Vigo, preguntan a Núñez Feijóo: “¿Quiere ser candidato de nuevo a la presidencia de la Xunta?”, y Feijóo contesta: “Me pregunta si quiero ser el candidato a la Xunta y si quiero ser candidato del PP de España. Es difícil contestar”. Le insisten, “sólo tiene que decir, sí o no…”, a lo que contesta con una larga disquisición, y aún después de que le vuelvan a preguntar si “aún no ha decidido” qué va a hacer, ‘desvela’: “No he tomado esa decisión. Me he dado un plazo (abril) y estoy en plazo. Hace un mes no sabíamos los resultados de las generales”.

En medios políticos en Galicia, recuerdan a ELPLURAL.COM que Feijóo, ante la perspectiva de convertirse en ‘jefe de la oposición’ en Galicia, sólo contempla dos posibilidades, “irse a Madrid o pasarse a la empresa privada.., lo que contempla con alguna empresa latinoamericana naval”. Igualmente, nos dicen, es conocido que la relación de Feijóo con Rajoy dista mucho de ser la que fue, y que Rajoy se ha sentido traicionado por su antiguo amigo y aliado por falta de apoyo en los momentos más difíciles, en los que le rehusó expreso apoyo.

Y mientras Cifuentes ve a todos prescindibles, aunque a sí misma se ve "más necesaria"
Y nos dan un ejemplo como prueba de este alejamiento. Pilar Rojo, la ‘radical rajoyista’ que Feijóo situó para presidir el parlamento gallego, no ha dudado en dejar ese puesto para alinearse con ‘su Mariano’ y se ha ido a ocupar un escaño al Congreso de Madrid dejando su puesto de presidenta parlamentaria en Galicia.

Y mientras, en Madrid, la baronesa emergente, permanentemente presente en los medios de comunicación, utilizaba menos circunloquios. Bastó con que le preguntaran en El Español si “el líder del PP es insustituible”, para que dijera: “Nadie es insustituible, pero unos somos más necesarios que otros. Mariano Rajoy ha sido un buen presidente, la persona que ha sacado a España de la crisis absoluta…”