El PP sigue sin actuar contra las manifestaciones fascistas de miembros de su partido, en cargos institucionales y en las filas de Nuevas Generaciones. Lejos de la contundencia que le ha reclamado en el Congreso el PSOE, la única expulsión que se ha producido es la del joven Óscar Rodríguez, en Paterna, aunque no por haber colgado en Facebook una foto suya haciendo el saludo nazi delante de una bandera del PP con la gaviota, sino por militar a la vez en varias formaciones políticas.

El único expedientado
La expulsión decidida por Nuevas Generaciones tendrá que ser aún refrendada por el Comité de Derechos y Garantías del PP, que se reunirá próximamente, según han confirmado fuentes populares al diario Levante.

Es el único de los cinco jóvenes expedientados por hacer gala de gestos franquistas o fascistas, pero el motivo no ha sido éste, sino que Óscar Rodríguez está afiliado a varios partidos políticos, lo que, según las fuentes citadas, supone la expulsión inmediata del PP, de acuerdo con sus estatutos.

Jóvenes de Xàtiva, Gandía y Canals
El resto de casos está aún en stand bay y el proceso es lento, ya que el Comité de Derechos y Garantías de Nuevas Generaciones escuchará las razones de los afectados de manera individual. Todos los casos han tenido una amplia repercusión en Internet.



Se trata de imágenes que han circulado por la red en las que se ve al miembro de la ejecutiva de Nuevas Generaciones de Xàtiva Jorge Roca tras una bandera nazi; en otra, aparece el secretario general de esta organización en Gandía, Daniel Terrades, haciendo el saludo fascista junto a un monolito por los caídos. Además, el presidente de Nuevas Generaciones en Xàtiva, Xesco Sáez, y la concejala popular en Canals Carmen Melissa Ferrer posando junto a una bandera preconstitucional.

La débil respuesta del PP
La respuesta del PP y de Nuevas Generaciones ha sido todo menos contundente. La presidenta de esta organización juvenil, en una rueda de prensa sobre el asunto se dedicó a cargar contra los que critican estos gestos y no contra quienes los han llevado a cabo. Pilar Jurado calificó de “bochornoso e indignante” a los críticos y aseguró que hay una campaña contra su formación, con la que se pretende generalizar la “actitud reprochable de tres o cuatro personas de una organización con más de 100.000 afiliados”.

Bromas...chiquilladas
Entre los dirigentes del PP valenciano, Alfonso Rus, uno de los primeros en referirse a estos casos, consideró que se trataba de “chiquilladas”. El alcalde de Gandía, Arturo Torró, habló de “bromas tolerables” para la juventud. Esto, sin olvidar al portavoz popular adjunto en el Congreso, Rafael Hernando, que no encontró otra manera de defender a su partido que afirmar que “la República llevó a un millón de muertos”.

Los casos de manifestaciones fascistas citadas no fueron los únicos. El hijo de una concejala del PP de Bétera, en Valencia, publicó un artículo en el programa de fiestas de esa localidad en la que aparecía como Capitán España, envuelto en la bandera rojigualda y anunciando que era el encargado de rescatar a una joven secuestrada por “guerrillas de rojos”.



Cargos institucionales a favor del franquismo
Tampoco los ejemplos se circunscriben a Nuevas Generaciones. Cargos institucionales del PP también han sido denunciados por sus gestos o declaraciones a favor del franquismo. Es el caso del responsable de Turismo de la Diputación de Guadalajara y teniente de alcalde de la localidad alcarreña de Atienza, Jesús Parra, que se fotografió en Cuelgamuros con el brazo en alto.

También del alcalde de Beade, en Ourense, Senén Pousa, que presume de tener en su móvil como sintonía principal el Cara al sol y tiene en su despacho un retrato de Franco, o del regidor de Baralla (Lugo) Manuel González Capón, que aseguró en un pleno municipal que "quienes fueron condenados a muerte" durante el régimen de Franco "sería porque lo merecían”.