El Partido Popular de Castilla-La Mancha se ha rasgado las vestiduras porque el presidente del Gobierno regional, el socialista Emiliano García-Page, ha cumplido con su promesa electoral de reabrir todos y cada uno de los 64 colegios rurales (siempre y cuando los ayuntamientos así lo soliciten)  cerrados por su antecesora, la “popular” María Dolores Cospedal. Y se ha indignado porque el presidente castellano-manchego ha posado junto a un grupo de escolares ante la misma pizarra que se fotografió en febrero de 2014 y donde durante estos 20 meses se ha podido leer el siguiente mensaje: “Uno de los 64 colegios que dice Cospedal que no ha cerrado”, en clara alusión a las declaraciones de la también secretaria general del PP que negaba la mayor y obligaba a los suyos a hacer lo mismo convencida de aquello de que una mentira repetida muchas veces se convierte en una verdad. Lejos de la realidad.

30.000 kilómetros “indignos e indecentes”
El encargado de vocear a los cuatro vientos tamaña “barbaridad”; es decir reabrir un colegio en presencia de los pequeños que ahora no se tendrán que levantarse a las 6,30 horas de la mañana, ni desplazarse por carreteras comarcales de alta montaña, donde la climatología invernal convierte la conducción en un continuo peligro, además de recorrer desde el inicio del curso (septiembre) al final de las clases (junio) cerca de 30.000 kilómetros, es para el portavoz adjunto del Grupo Parlamentario Popular en las Cortes regionales, Lorenzo Robisco, un uso partidista de los escolares que, a su juicio, realizó García-Page,“para sacar rédito político con un tema tan sensible como es la educación”, y le acusó de “utilizar a los escolares de forma indigna e indecente para lanzar un mensaje falso, en el que incluso hay una intención de sembrar odio”.



Las fotos de la “vergüenza” para el PP…
Robisco insistía que el uso de la foto de Page con esos alumnos, “que han recuperado la alegría", reconocía una madre a ELPLURAL.COM, es “vergonzosa porque nunca se debe utilizar a los niños para conseguir un titular o una foto, tal y como hizo de forma indigna García-Page”, para seguidamente reprochar al jefe del Ejecutivo castellano-manchego que el posado “no es propio de un gestor público, y menos aún si se trata del presidente de una comunidad, que demuestra con estos hechos que no está preparado para ser presidente de una región”. Sin embargo, Robisco “olvidó” mencionar, como no podía ser de otra forma, claro, que la fonoteca de Castilla-La Mancha está plagada de fotos de Cospedal con escolares en un fallido intento de mitigar su política austericida consistente en la masificación de aulas, despido de 10.000 profesores, supresión de las becas de comedores escolares y gratuidad de libros, además de la eliminación de incontables rutas escolares, entre otros salvajes recortes.

Page en noviembre de 2014 en una escuela cerrada de Vadillos





…Y el borrado de una evidencia para el PSOE
Ante las desmedidas críticas del PP de Cospedal, al PSOE no le ha quedado otra que recordar la verdad y solo la verdad, conocida por todos los medios de comunicación. Así, la portavoz del Grupo socialista en las Cortes de Castilla-La Mancha, Blanca Fernández, ha lamentado los insultos lanzados  por el diputado Robisco contra el presidente García-Page, por haber inaugurado junto a alumnos, padres y madres de estos alumnos y vecinos de esta localidad el colegio de Puente Vadillos (Cuenca), uno de tantos que Cospedal cerró durante la anterior legislatura. Además, recordó que  el mensaje escrito con tiza en la pizarra llevaba allí desde hacía 20 meses (desde el 6 de febrero de 2014), cuando el hoy presidente regional visitó el pueblo, de 200 habitantes, y prometió reabrir la escuela rural si llegaba a ser presidente. Ese día, alguien del colegio escribió el mensaje que ha causado la polémica y que, “como acto simbólico”, fue borrado durante la visita que realizó a la localidad esta semana García-Page. Para Fernández, este tipo de declaraciones tan duras e insultantes son totalmente innecesarias y demuestran la poca sensibilidad y escasa responsabilidad de los portavoces del PP.