El 18 de enero de 2026 ha quedado ya marcado en rojo en la historia de nuestro país. El descarrilamiento de un Iryo que partía de Málaga en dirección a Madrid y su colisión con un Alvia que hacía el trayecto Madrid-Huelva ha pintado una nueva página oscura en la historia de accidentes ferroviarios de España, dejando 45 víctimas mortales y toda una sociedad consternada y fraguada por el dolor y el luto de centenares de familias.
Un escenario al que las administraciones -tanto central como autonómica- le han hecho frente desde el primer minuto y que ha devuelto al primer plano el carácter humano y solidario del pueblo y la buena respuesta y coordinación de los dirigentes políticos, que han decidido aunar esfuerzos para que la tarea de identificación de víctimas mortales, así como la reparación y la verdad lleguen lo antes posible. Sin embargo, una tragedia de este calado tampoco ha servido para que la extrema derecha ni los sectores ultras de la sociedad pongan en stand-by el odio, los ataques y el ruido que acostumbran a esparcir y se centren única y exclusivamente en la cooperación y la dedicación exclusiva a las víctimas de la tragedia.
Del plano político...
Durante esta última semana, tanto la derecha y extrema derecha mediática como la política han puesto como prioridad no solo acusar directamente al Gobierno de Pedro Sánchez, sino también desinformar y esparcir bulos sobre la tragedia ahondando aún más si cabe en la herida de tantas víctimas. Cuando apenas pasaban unas pocas horas tras el descarrilamiento en Adamuz, el líder de Vox, Santiago Abascal, publicaba en redes el siguiente mensaje: “Roguemos ya por las víctimas, y espero que toda la capacidad del Estado esté trabajando para atender a los heridos… Por desgracia, y lamento decirlo, como en tantas catástrofes que nos han golpeado estos años, no puedo confiar en la acción de este Gobierno. Nada funciona bajo la corrupción y la mentira. Espero que la profesionalidad y la entrega de los servicios de emergencia y sanitarios suplan la incapacidad manifiesta del poder político”. Daba igual que hubiera montones de desaparecidos, y daba igual también el silencio pulcro que se expandió en la localidad cordobesa después de la colisión de los dos trenes. Desde la dirección del grupo de extrema derecha optaron por descalificar al Ejecutivo central y acusarlo de “corrupción y mentira”.
La siguiente en recoger el testigo era Pepa Millán, portavoz de Vox en el Congreso de los Diputados. A través de redes, no dudaba tampoco en echar por tierra el sistema ferroviario de España y exigía la comparecencia del ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, y los presidentes de Renfe y Adif, Álvaro Fernández y Pedro Marco de la Peña, respectivamente. “No hay que ser ningún experto para afirmar (...) que viajar en España ya no es seguro y que el deterioro es cada vez mayor”, espetaba Millán en rueda de prensa, un mensaje que trasladaba también a redes: “España acumula demasiadas desgracias con factores comunes: la falta de rigor en el funcionamiento de los servicios públicos, la ausencia de información y el abandono que sufren los afectados y las víctimas”.
Con todo, una formación que tampoco ha mostrado respeto hacia las víctimas de la tragedia ni siquiera respetando el luto nacional que anunció el Gobierno el lunes y que entró en vigor esa misma noche hasta la noche de este jueves. Así, en Castilla y León, donde se encuentran en plena campaña preelectoral, la formación de Abascal se desmarcaba de la decisión que tomaron el resto de partidos de suspender la precampaña, siendo así la única formación en Castilla y león que mantuvo la agenda política.
...pasando por las voces ultras...
Sin embargo, al margen de estas constantes acusaciones al Gobierno central por parte de la extrema derecha, también se han unido los bulos lanzados desde los sectores ultras que habitúan a manchar con ruido los momentos más débiles que atraviesa la sociedad. Agitadores como Vito Quiles, Javier Negre o Bertrand Ndongo han lanzado una variopinta lista de bulos con el único fin de generar todavía más dolor. Cuando apenas pasaban horas de la tragedia, el fundador de EDA TV se hacía eco en redes de una noticia que se refería a la concesión de 247 millones de euros a Marruecos para la mejora de su red de trenes. “Tras el choque y descarrilamiento de dos trenes en España, se reveló que el corrupto Pedro Sánchez regaló 247 millones de euros de los españoles a Marruecos para mejorar su red ferroviaria”, rezaba la noticia que compartía Negre en su cuenta de X. Sin embargo, la realidad es que esta cantidad de dinero se trataba de préstamos que Marruecos tiene que devolver con intereses y que, además, deberá gastar en contratación con empresas españolas.
De la misma forma, el de EDA TV también compartía el siguiente mensaje en redes: “Este trágico día hay que recordar que el Gobierno del PSOE colocó prostitutas en ADIF, la institución que debe velar por la seguridad ferroviaria. También hay que recordar que su responsable Óscar Puente está despilfarrando dinero de Renfe en publicidad institucional para medios amigos”. “Cualquier cosa que no sea ver a esta banda acabar entre rejas en la peor cárcel será un gran fracaso”, señaló, por su parte, Quiles.
En la misma línea con todo ello, el eurodiputado Alvise Pérez, a través de su canal de Telegram, con casi 650.000 suscriptores, defendió que “Sánchez aprobó créditos por 1.400 millones para proyectos ferroviarios en Marruecos, Egipto y Uzbekistán mientras se denunciaban deficiencias graves de inversión en trenes de España”, sumándose así al bulo difundido por Quiles y Negre.
Y es que esta tendencia de desmerecer a las administraciones en su trabajo para paliar la tragedia de Adamuz no se limitó únicamente al Gobierno. Por su parte, el agitador ultra Bertrand Ndongo cargaba también con las declaraciones que hicieron los reyes Felipe VI y Letizia en su visita este martes al lugar de los hechos. “El rey en un amiente de Premios Princesa Sofía: ‘Por muy buenas que sean nuestras infraestructuras, hay accidentes’. Majestad, si la causa principal del accidente es el mal estado de la vía, se llama negligencia”, reprochaba en redes el agitador ultra.
...y el propio PP...
Y es que esta estrategia no ha partido únicamente desde el ala más dura de la extrema derecha, sino que diferentes voces del Partido Popular (PP) también han contribuido a la difusión de bulos y a los ataques al Ejecutivo de Sánchez. Este martes, desde la dirección nacional del PP reprochaban que el ministro de Transportes no hubiera acompañado al presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, en su visita a Adamuz. Sin embargo, el titular del ramo contestaba inmediatamente aclarando que “nadie” le había ofrecido desde el PP acudir a Adamuz junto a Feijóo. “Es más, me enteré de que estaba (en Adamuz) cuando estaba allí. Yo estaba en Córdoba”, matizó Puente. Algo similar es lo que defendía este jueves la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso: “Subes a unos trenes que no sabes en qué circunstancias están porque el Gobierno cambia de criterio cada dos por tres”.
Al hilo de ello, desde la principal formación de la oposición han acusado al titular de Transportes también de querer fijar un “relato exculpatorio”, a la vez que le han exigido explicaciones. "La mejor manera es, con transparencia, contar toda la información que se tiene y no planteando la ley del silencio o impidiendo que se puedan solicitar esas explicaciones", sostuvo este miércoles el vicesecretario de Hacienda, Vivienda e Infraestructuras del PP, Juan Bravo. "La falta de previsión, las respuestas contradictorias del Gobierno y, sobre todo, la alarma generada en la sociedad que ya tiene miedo a utilizar uno de los servicios públicos que mejor funcionaban hasta hace siete años requiere de respuestas y las pediremos", agregó.
...hasta la pequeña pantalla
Con todo, una semana en la que los centenares de familias afectadas por la tragedia ferroviaria no solo se han enfrentado a los intentos de polarizar por parte de la derecha y la extrema derecha, sino también a la desinformación que ha salido de la propia televisión en los programas de la parrilla que han dado cobertura de la última hora en Adamuz.
Ejemplo de ello fueron las palabras que expuso Antonio Naranjo, director y presentador de ‘El Análisis: Diario de la Noche’ de Telemadrid, cuando no pasaba ni una hora del accidente. “Son las 20:20 horas, Óscar Puente no ha dimitido y Pedro Sánchez no le ha destituido. Con las víctimas en el corazón, esta noche lo tratamos muy a fondo a las 21:30 horas en un especial de El Análisis Diario de la Noche en Telemadrid”, señalaba en su cuenta de X. Un comentario que despertó el revuelo y los reproches de compañeros de profesión, acusándole de falta de respeto y empatía.
Otro de los rostros televisivos que ha despertado buen grueso de las críticas ha sido el de Nacho Abad, presentador de ‘En boca de todos’. Con el telón de fondo del accidente ferroviario, este martes el periodista generaba un aluvión de reproches también en redes después de que en el mencionado programa "presionara", tal como denuncian varios usuarios, a un sindicalista ferroviario para que "sacara conclusiones especulativas" sobre Adamuz y, por la noche, en Código 10, emitiera imágenes sin ética sobre lo ocurrido en Cataluña.
En este orden de cosas, tal ha sido el nivel de ansia por la desinformación que, hasta el propio presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla, se vio forzado a interrumpir a Ana Rosa Quintana, después de que esta tratara de politizar la tragedia cuando pasaban pocas horas del descarrilamiento. “Llevamos muchos meses, los que somos habituales del Iryo, del AVE, de la ruta Madrid-Andalucía, yo especialmente Madrid-Sevilla, llevamos muchísimos meses con incidencias, ya sean retrasos, averías… No sé si ustedes, que siempre han reclamado mejorar todo esto, si lo han conseguido”, planteaba la presentadora. Sin embargo, la respuesta de Moreno Bonilla era la siguiente: “Es verdad que hemos tenido múltiples incidencias a lo largo de los últimos dos años y ha habido quejas constantes de los usuarios, incluso de las organizaciones sindicales. Yo hoy no voy a entrar a hacer una valoración de esta situación”.
No obstante, la tendencia por desinformar y generar confrontación entre administraciones en la televisión no ha salido únicamente de presentadores y conocidos rostros televisivos, sino de usuarios que han colocado en el centro de la diana a aquellos presentadores que han liderado informativamente con las coberturas y especiales de la tragedia. Una de ellas ha sido la presentadora de TVE Lourdes Maldonado, quien ha sido señalada por, supuestamente, sonreír en directo mientras se ofrecían imágenes del descarrilamiento. Sin embargo, lejos de ello, el rostro feliz de la presentadora correspondía a un momento exacto de la cobertura en el que se abordaba la ola de solidaridad que, a pesar de tantos bulos y desinformación, ha reinado, una vez más, entre la sociedad.