La Finalissima entre España y Argentina se acerca al Santiago Bernabéu. Lo que hace solo unos días parecía un partido encaminado hacia Qatar ha dado un giro importante y ahora el estadio del Real Madrid se perfila como la opción con más fuerza para albergar uno de los encuentros más atractivos del calendario internacional. La RFEF ha propuesto oficialmente Madrid como sede alternativa, Argentina no descarta esa posibilidad y, según distintas informaciones publicadas este 12 de marzo, la operación está muy avanzada, a falta de algunos detalles y del visto bueno definitivo en el proceso.

El encuentro, previsto para el 27 de marzo, enfrentaría a la selección española, vigente campeona de Europa, con la selección argentina, campeona de América y del mundo. La fecha, por ahora, se mantiene. Lo que ha cambiado de forma radical es el escenario. La opción inicial de Doha ha perdido fuerza por el contexto geopolítico en la zona y por la paralización de la actividad deportiva en Qatar desde comienzos de marzo.

Qatar se cae y Madrid aparece como solución de urgencia

El gran detonante del cambio ha sido la inestabilidad en Oriente Medio. La escalada del conflicto en la región ha dejado en el aire los planes que situaban la Finalissima en Qatar. En ese contexto, la Federación Española ha movido ficha para evitar que el partido quede bloqueado y ha puesto sobre la mesa la opción del Bernabéu, que rápidamente ha pasado de alternativa a favorita.

La clave es que el cambio no solo resuelve una urgencia logística, sino que además ofrece un escenario de máximo nivel. El Bernabéu reúne capacidad, proyección internacional y experiencia organizativa para un evento de esta magnitud. No es casualidad que, en paralelo, también siga apareciendo como uno de los grandes recintos llamados a tener protagonismo en el Mundial de 2030.

Argentina no la descarta y la decisión entra en su fase final

Uno de los aspectos más relevantes es que la opción madrileña no ha generado rechazo en la AFA. Las informaciones publicadas este jueves sostienen que Argentina no descarta jugar en el Bernabéu y que el anuncio oficial podría llegar cuando se rematen los últimos pasos institucionales. Entre ellos aparece la necesidad de resolver el encaje definitivo con los compromisos previos ligados a Qatar y completar las validaciones correspondientes.

AS va incluso un paso más allá y asegura que la decisión está prácticamente tomada, aunque todavía quedan por cerrar “pequeños detalles” relacionados con la seguridad y la organización general del evento. Esa prudencia tiene sentido: no se trata solo de confirmar un estadio, sino de garantizar que una cita de esta dimensión pueda desarrollarse sin contratiempos en una ciudad que ese mismo día también tendría otros compromisos deportivos de relevancia.

La seguridad, el último gran obstáculo

El principal punto pendiente no parece deportivo ni institucional, sino operativo. Según AS, el hecho de que el mismo día se dispute también en Madrid un Marruecos-Ecuador en el Metropolitano obliga a coordinar un dispositivo especial de seguridad y policía. La capital está acostumbrada a grandes eventos, pero la coincidencia de dos partidos de alto impacto internacional exige planificación y consenso con las autoridades.

Ese factor, sin embargo, no invalida la candidatura. Más bien al contrario: el antecedente de la final de la Copa Libertadores de 2018, trasladada también de urgencia al Bernabéu, refuerza la imagen del estadio como una solución fiable cuando el contexto obliga a reaccionar con rapidez. A ojos de los organizadores, ese precedente pesa.

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