La segunda parte de esta legislatura, tras la llegada al Gobierno del PSOE, brinda cada miércoles un duelo dialéctico entre la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, y la portavoz del Partido Popular, Dolors Montserrat. Pero esta semana han aparcado sus diferencias durante la cena de los periodistas parlamentarios para sellar una tregua: “Es Navidad”.

El encuentro anual entre la prensa y los políticos se suele prestar al humor y, de hecho, de los diputados y senadores que suben a recoger los galardones -muchos de ellos entregados con sarcasmo- se espera cierta vis cómica. No la tuvo Pablo Casado, que se puso intenso al recibir el premio “azote del Gobierno” y destacó el papel fundamental de la prensa para la labor de los políticos, pero sí la presidenta del Congreso, Ana Pastor, que ya tiene experiencia en estas lides y se marcó un monólogo sobre Mariano Rajoy, el registro y la legislatura en la que “los que estaban arriba se han ido abajo y los que estaban abajo, arriba”.

Una de las que sí supo mostrar gracejo fue la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, que recibió el premio de “azote de la oposición” por sus continuos enfrentamientos con Dolors Montserrat. De hecho, quiso dedicarle el premio a la portavoz del PP en el Congreso con el argumento de que “es Navidad” y juntas posaron para las cámaras con humor y complicidad.

De hecho, fue lo más cerca que Montserrat estuvo de un premio, porque era candidata a “la pregunta del millón”, que premia la cuestión más estrafalaria en el Congreso, precisamente por su deslavazada exposición ante Calvo, en la que la vicepresidenta acabó preguntándole “ha sido una performance, ¿no?”.

Ese premio se lo llevó Carlos Floriano, también diputado del PP, por su pregunta sobre si las gafas de sol que lucía Pedro Sánchez en el avión presidencial eran graduadas. Aunque la pregunta candidata de Montserrat tuvo mucho que ver en el premio de Carmen Calvo. Era para compartirlo.