A perro flaco, todo son pulgas. El caso es que el exalcalde del PP de Toledo, José Manuel Molina, inculpado por el juez Pablo Ruz en la supuesta mordida de los 200.000 euros que la empresa Sacyr pagó al PP de Castilla-La Mancha para financiar la campaña electoral en 2007 de María Dolores Cospedal, ha sido nuevamente imputado, en este caso por la jueza del Juzgado Número 2 de Toledo, Ana María Jiménez, al apreciar “indicios racionales” de la comisión de un “presunto delito de estafa en concurso” con otro de “falsedad en documentos públicos”, según el auto dado a conocer por la SER.

Denuncia de su cuñado y socio
En su querella, Tino Moraleda, titular junto a su hermana Pilar (también llamada a declarar por la jueza Jiménez) del Centro Jardinería El Tajo, acusa al exalcalde y cuñado de falsificar una firma y desviar  a otra cuenta bancaria distinta a la inicialmente acordada la cantidad de 257.000 euros procedente de una subvención del Gobierno castellano-manchego que, previsiblemente, iba destinada al negocio familiar de semillas y fertilizantes registrado bajo el nombre de Sistemas Medioambientales El Tajo. Negocio que nada tiene que ver con el resto de los hermanos Moraleda, ajenos a esta lucha interna que tiene como grandes protagonistas a Tino y a José Manuel, y que todo hace pensar que ambos están dispuestos a llegar al cainismo vía judicial cuando no hace tanto eran uña y carne y formaban un tándem de intereses políticos y empresariales.

El señor de la Gürtel y otros oscuros asuntos
Lucha familiar que el cuñado de Molina llevó hasta la mismísima Audiencia Nacional, donde intentó sin éxito personarse como acusación particular en la pieza separada de la mordida de los 200.000 euros, al entender que  una “transferencia donación” realizada por el empresario Camilo José Alcalá a José Manuel Molina, con el “objetivo de la compra del crédito existente contra” Centro de Jardinería El Tajo, era razón suficiente para estar en la “pomada” y personarse como acusación particular (ver auto de rechazo de Ruz).  Este periódico ya recordó en su momento que el tal Camilo José Alcalá, además de ser “donante” o “comprador” de un crédito que pesaba contra Tino y Pilar Moraleda, era uno de los empresarios imputados por Ruz, junto a otros cuatro, como supuestos donantes al PP por un total de 400.000 euros en dinero negro. El caso es que Camilo José Alcalá, propietario de la constructora Cyopsa-Sisocia, que siempre ha negado haber donado cantidad alguna, está señalado por Ruz como supuesto donante de 60.000 euros en los papeles manuscritos  del extesorero a nombre de “Camilo (Sisocia)”, en febrero de 2003, y otro apunte bajo el epígrafe “Camilo”, de 90.000 euros, en diciembre de ese año.

“Ramificaciones de la trama Gürtel”
Galimatías judicial que para el portavoz del PSOE en las Cortes de Castilla-La Mancha, José Luis Martínez Guijarro, “todo forma parte de las ramificaciones del caso Bárcenas y de la trama Gurtel en Castilla-La Mancha”, añade, “ todo esto está relacionado con ese macroproceso que está llevando a cabo la Audiencia Nacional y que afecta al PP”, a la vez que pide la máxima celeridad posible “para que cuanto antes se conozca lo que ha ocurrido y cuáles son las implicaciones”, en clara referencia a la pieza separada que investiga Ruz sobre la citada supuesta mordida y que podría sentar en el banquillo al presidente de las Cortes, Vicente Tirado, si como todo parece indicar el magistrado envía la pieza al Tribunal Superior  de la región (TSJCM). Sin dejar los asuntos judiciales,  Martínez Guijarro ha denunciado también la “operación orquestada” por los dirigentes del PP de Cospedal de “judicializar la gestión de alcaldes socialistas” presentándoles querellas, como publicó ELPLURAL.COM este fin de semana. “Es un intento de confundir a la opinión pública para que no se fijen en los graves problemas que tienen por la financiación del PP y los casos Bárcenas y Gürtel, una campaña que está apoyada por la manipulación clara que imponen en la radio y televisión de Castilla-La Mancha los directivos del Ente Público”, concluye.

“El Bigotes”, Blesa y cía.
Las sospechas de Guijarro están más que fundadas, porque no podemos olvidar, entre otras cosas, que fue el propio José Manuel Molina el que reconoció los trabajos realizados en Castilla-La Mancha por Álvaro Pérez “El Bigotes”, mano derecha de Francisco Correa en “terrés valencienés”, que diría Rita Barberá. Tanto es así que el lugarteniente del capo de la banda gürteliana organizó el congreso regional del PP castellanomanchego donde fue elegida vocal de la nueva dirección Cospedal. “Alvarito se movía como Pedro por su casa por nuestra sede”, añaden fuentes del partido consultadas en su día por este periódico, “traía pequeños regalos para la gente que trabajaba en el partido; era muy simpático y agradable”. Tampoco puede caer en saco roto los “trabajos” cobrados y  realizados por Miguel Blesa, el cerebro de las tarjetas opacas de Bankia, al partido en la comunidad presidida hasta hoy por la también secretaria general del PP.